SAN AGUSTIN

¿Cómo aprender Humildad? ¡Sólo con humillaciones!
(Beata Teresa de Calcuta)

...Llenaos primero vosotros mismos; sólo así podréis dar a los demás. (San Agustín)

Dios no pretende de mí que tenga éxito. Sólo me exige que le sea fiel.
(Beata Teresa de Calcuta)

GOTA

... lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
(Beata Teresa de Calcuta)

Contento, Señor, Contento (San Alberto Hurtado)

...y ESO ES LA SANTIDAD, DEJAR QUE EL SEÑOR ESCRIBA NUESTRA HISTORIA... (Papa Francisco)

«No ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera...».
(Santa Ángela de la Cruz)

Reconoce cristiano, tu dignidad, que el Hijo de Dios se vino del Cielo, por salvar tu alma. (San León Magno)

jueves, 28 de enero de 2016

EN LA CRUZ ENCONTRAMOS EL EJEMPLO DE LAS VIRTUDES


En la cruz hallamos el ejemplo de todas las virtudes
Santo Tomás de Aquino, presbítero
De las Conferencias (Conferencia 6 sobre el Credo)
¿Era necesario que el Hijo de Dios padeciera por nosotros? Lo era, ciertamente, y por dos razones fáciles de deducir: la una, para remediar nuestros pecados; la otra, para darnos ejemplo de cómo hemos de obrar.
Para remediar nuestros pecados, en efecto, porque en la pasión de Cristo encontramos el remedio contra todos los males que nos sobrevienen a causa del pecado.
La segunda razón tiene también su importancia, ya que la pasión de Cristo basta para servir de guía y modelo a toda nuestra vida. Pues todo aquel que quiera llevar una vida perfecta no necesita hacer otra cosa que despreciar lo que Cristo despreció en la cruz y apetecer lo que Cristo apeteció. En la cruz hallamos el ejemplo de todas las virtudes.
Si buscas un ejemplo de amor: Nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos.Esto es lo hizo Cristo en la cruz. Y, por esto, si él entregó su vida por nosotros, no debemos considerar gravoso cualquier mal que tengamos que sufrir por él.
Si buscas un ejemplo de paciencia, encontrarás el mejor de ellos en la cruz. Dos cosas son las que nos dan la medida de la paciencia: sufrir pacientemente grandes males, o sufrir, sin rehuirlos, unos males que podrían evitarse. Ahora bien, Cristo, en la cruz, sufrió grandes males y los soportó pacientemente, ya que en su pasión no profería amenazas; como cordero llevado al matadero, enmudecía y no abría la boca. Grande fue la paciencia de Cristo en la cruz: Corramos en la carrera que nos toca, sin retirarnos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia.
Si buscas un ejemplo de humildad, mira al crucificado: él, que era Dios, quiso ser juzgado bajo el poder de Poncio Pilato y morir.
Si buscas un ejemplo de obediencia, imita a aquel que se hizo obediente al Padre hasta la muerte: Si por la desobediencia de uno - es decir, de Adán- todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno todos se convertirán en justos.
Si buscas un ejemplo de desprecio de las cosas terrenales, imita a aquel que es Rey de reyes y Señor de señores, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y el conocer, desnudo en la cruz, burlado, escupido, flagelado, coronado de espinas, a quien finalmente, dieron a beber hiel y vinagre.
No te aficiones a los vestidos y riquezas, ya que se repartieron mis ropas; ni a los honores, ya que él experimentó las burlas y azotes; ni a las dignidades, ya que le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado; ni a los placeres, ya que para mi sed me dieron vinagre.
R/. Supliqué, y se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza.
V/. ¿Quién conocerá tu designio, Señor, si tú no le das la sabiduría, enviando tu Santo Espíritu desde el cielo?
R/. La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza.

domingo, 17 de enero de 2016

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO

1Cor 12,4-11: (PARA MEDITAR)
El mismo y único espíritu reparte a cada uno, como a él le parece.
Hermanos:

Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu;

hay diversidad de servicios, pero un mismo Señor;

y hay diversidad de funciones,

pero un mismo Dios que obra todo en todos.

En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.

Y así uno recibe del Espíritu el hablar con sabiduría;

otro, el hablar con inteligencia, según el mismo Espíritu.

Hay quien, por el mismo Espíritu, recibe el don de la fe;

 y otro, por el mismo Espíritu, don de curar.

A éste le han concedido hacer milagros;

a aquél, profetizar.

A otro, distinguir los buenos y malos espíritus.

A uno, el lenguaje arcano;

a otro, el don de interpretarlo.

El mismo y único Espíritu obra todo esto,

repartiendo a cada uno en particular como a él le parece.

domingo, 10 de enero de 2016

CARDENAL ROBERT SARAH, PERSONAJE DEL AÑO 2015 POR INFOVATICANA


Cardenal Robert sarah
El cardenal guineano Robert Sarah es el personaje del 2015 para 
INFOVATICANA. 
Por su defensa de la Cristiandad ante las dos grandes amenazas diabólicas:
El fundamentalismo islámico y la ideología de género. 
Su discurso ante el Sínodo y su libro “Dios o Nada” han sido de los textos más 
leídos del año que hoy termina.
Su libro, Dios o Nada, publicado este año en varios países en formato entrevista,
es uno de los libros de índole religiosa más vendidos del año. En él, el Cardenal
desgrana su vida, su experiencia pastoral y los desafíos a los que se enfrenta
la Iglesia, con una clarividencia que el propio Benedicto XVI ha calificado de:
El Papa emérito, en su dedicatoria del libro, señala lo siguiente: He leído Dios o nada 
con gran provecho espiritual, alegría y gratitud. Vuestro testimonio de la Iglesia 
en África, del sufrimiento durante la época del marxismo en Guinea y de una 
vida espiritual dinámica, tiene gran importancia para la Iglesia. 
Es singularmente relevante y profundo lo que afirma acerca de la centralidad 
de Dios, la celebración de la liturgia y la vida moral de los cristianos. 
Su valiente respuesta a los planteamientos de la “teoría de género” clarifica 
una cuestión antropológica fundamental. 
Por su parte, el propio Gänswein, prefecto de la Casa Pontificia y secretario
personal del Papa emérito, comparó a Sarah con el Papa Gelasio, el último
papa africano, que atravesó el mediterráneo para enfrentar las invasiones bárbaras.
Durante el Sínodo de los Obispos, celebrado en Roma en octubre de este año,
el Cardenal Sarah leyó un discurso histórico a los padres sinodales.
“Nos encontramos entre la ideología de género e ISIS”, calificando a estas
realidades como “dos bestias apocalípticas” y recalcando su origen demoníaco.
Un origen demoníaco que se demuestra en que tanto los defensores de la ideología
de género como los terroristas islámicos exigen una “regla universal y
totalitaria” y son “violentamente intolerantes, destructores de familias, la sociedad
y la Iglesia, y son abiertamente cristianófobos”.
Sarah ha querido poner rostro a estas amenazas y ha señalado como manifestaciones
de la ideología de género al grupo radical feminista Femen, el lobby LGBT y 
la multinacional abortista Planned Parenthood. 
También ha recordado a los obispos presentes en el Sínodo “las masacres islámicas” 
que se produjeron el pasado 26 de junio en Francia, Kuwait, Somalia y Túnez.
En opinión de este prelado, nuestra sociedad se enfrenta por un lado a la
“desintegración de la familia en el Occidente secularizado” a través del
“divorcio rápido y fácil, el aborto, las uniones homosexuales y la eutanasia”
y por otro a la “pseudo-familia del Islam ideologizado que legitima 
la poligamia, la subordinación femenina, la esclavitud sexual,
el matrimonio infantil”.
Esta defensa de la fe y de las verdades cristianas frente a las amenazas del mundo
le han valido grandes ataques desde la prensa anticlerical.
Nacido el 15 de junio 1945, en Ourous, Guinea Conakry.
Después de la escuela primaria y secundaria, en 1957 se vio obligado a salir del
país para continuar sus estudios en el seminario menor de Bingerville, en
Costa de Marfil. De regreso a Guinea después de la independencia, en octubre de 1958,
completó sus estudios en el seminario menor de Dixinn.
Cuando la escuela fue requisada por el gobierno guineano, tuvo que regresar a la
parroquia de Sainte Croix, en Kindia, para completar sus estudios.
Fue ordenado sacerdote el 20 de julio de 1969 y poco después fue enviado a Roma donde
obtuvo la licenciatura en teología en la Pontificia Universidad Gregoriana, habiendo
enriquecido su formación en el Pontificio Instituto Bíblico.
Después de un período de estudios en el Instituto Bíblico de Jerusalén (1971-1972),
obtuvo la licencia en sagrada escritura.
De vuelta a su patria, fue nombrado párroco de Boké, donde permaneció desde 1974
a 1976 y posteriormente asumió el rectorado del seminario menor Juan XXIII
de Kindia, expulsando, nada más llegar, a todos los seminaristas, por su
no idoneidad para el sacerdocio.
Fue consagrado arzobispo el 8 de diciembre de 1979, por el Cardenal Giovanni Benelli.
Cuando recibió la ordenación episcopal, era el obispo más joven del mundo,
con 34 años de edad.
El 1 de octubre de 2001, Juan Pablo II lo nombró secretario de la Congregación
para la Evangelización de los Pueblos, cargo que ocupó durante nueve años,
hasta el 7 de octubre de 2010, cuando el papa Benedicto XVI lo nombró presidente
del Consejo Pontificio “Cor Unum”, en sustitución del Cardenal Cordes.
En palabras de John Allen, Sarah es una encarnación clásica de la ética que prevalece
entre muchos prelados africanos – profundamente tradicionalista en las guerras de la
cultura, pero fuertemente progresista sobre temas de justicia social como el medio
ambiente, la guerra y la paz, la igualdad económica y el buen gobierno.
El 1 de septiembre 2010 Mons. Sarah criticó al líder libio Gadafi, por su llamada a la
conversión de toda Europa al islamismo, lo etiquetó como una falta de respeto al Papa,
Italia y la Iglesia y dijo que “Hablar de la conversión de todo el continente europeo 
al Islam no tiene ningún sentido porque es el pueblo por sí solo quien decide 
conscientemente ser cristiano, musulmán o seguir otras religiones”.
En octubre de 2013 participó en el sínodo de los obispos y afirmó lo siguiente:
“Nuestro trabajo pastoral de la caridad es un gran instrumento de la evangelización, 
tanto para los trabajadores y los que reciben sus servicios, La iglesia no es una 
agencia de servicios sociales. 
Su objetivo es siempre y en todas partes para llevar a la gente al Dios que es amor, 
y que se realiza a través concreta que demuestra que el amor.
Aunque nunca la Iglesia une sus ofertas de ayuda a las promesas de la 
conversión muchas personas han llegado a la fe en Cristo y se unió a la iglesia 
a causa del amor que vivieron a través de la caridad católica. 
La actividad misionera y la caridad – en forma de educación, salud, saneamiento, 
ayuda al desarrollo y la defensa de los derechos humanos – siempre han ido de la mano”.
En ese mismo sentido calificó el lema de Cáritas formulado por Rodriguez Maradiaga
de «UNA FAMILIA HUMANA: CERO POBREZA» como “irreal”.
Afirmó: “sería sabio no seguir algunos eslóganes irreales. No me queda muy claro 
qué significa cero pobreza, porque Cristo dijo que siempre tendremos a los pobres. 
Entonces, ¿cuál es la forma real en la que podemos luchar contra la pobreza? 
Es complicado cancelarla completamente”.
En la homilía pronunciada durante unas ordenaciones en Francia llamó la atención
sobre los peligros del mundo moderno:
“En este momento hay referencias morales más comunes. . No sabemos lo que está mal 
y lo que es correcto […] Esto es serio, esto no debe ser confundido, esto es transformar 
el estado de error de la vida . […] Si tenemos miedo de proclamar la verdad del Evangelio, 
si nos avergonzamos de denunciar las graves desviaciones en el campo de la moral, 
si nosotros nos acomodamos en este mundo de la laxitud moral y el relativismo religioso
y ético, si tenemos miedo de denunciar enérgicamente las leyes abominables nueva ética 
global, el matrimonio, la familia, en todas sus formas, el aborto, las leyes en total oposición 
a las leyes de la naturaleza y de Dios, y que las Naciones Unidas y culturas 
occidentales promueven e imponen los medios de comunicación y sus economías, 
a continuación, las palabras proféticas de Ezequiel caen sobre nosotros como 
un reproche divino”.
Creado cardenal diácono por Benedicto XVI en el consistorio del 20 de noviembre 2010
bajo el título de San Juan Bosco en la Via Tuscolana.
Es miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
Y de los Consejos Pontificios para los Laicos y de Justicia y Paz.
Habla con fluidez el inglés, francés e italiano. En Febrero de 2013, el cardenal Robert Sarah
viajó a Jordania para visitar a los refugiados sirios en el país.
Tras ser el Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum, el Papa Francisco nombró en
noviembre de 2014 a Robert Sarah como encargado de velar por la Liturgia.



EL BAUTISMO DE JESÚS

Hoy la Iglesia conmemora el bautismo de Jesús en el Jordán, fiesta con la que termina el tiempo de Navidad y comienza el tiempo ordinario. 
Con el bautismo en el Jordán, Jesús termina su vida silenciosa en Nazaret e inicia su misión mesiánica. Jesús es el “Siervo de Yahvé”, el Hijo amado del Padre que pasó haciendo el bien. Isaías describe los rasgos del Siervo, a saber: es el enviado por Dios para ser portador de justicia, de luz y de libertad (1 Lect.). Cuando Jesús fue investido por el Espíritu como Mesías en las aguas del Jordán, se oyó la voz del Padre, se abrieron los cielos y las aguas del Jordán fueron santificadas por la presencia de Jesucristo (Ev.). Jesús, ungido por el Espíritu, pasó haciendo el bien y su vida fue un acto de entrega y de servicio a todos.
El Evangelio de hoy nos dice que:
“En aquel tiempo, proclamaba Juan:
– «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias.
Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»
Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán.
Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo:
– «Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»” (Marcos 1, 7-11)
Dios todopoderoso y eterno, que en el bautismo de Cristo, en el Jordán, quisiste revelar solemnemente que él era tu Hijo amado enviándole tu Espíritu Santo, concede a tus hijos de adopción, renacidos del agua y del Espíritu Santo, perseverar siempre en tu benevolencia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.      Amén. 
    QUE EL AGUA DEL JORDÁN NOS ACOMPAÑE, COMO SÍMBOLO DE LA MISERICORDIA DEL SEÑOR

Una voz se levanta en el llano:
«Convertíos y haced penitencia»;
el Señor se sumerge en las aguas
para darnos la vida por ellas.

En Caná manifiesta su gloria
con el cambio del agua en el vino,
esperando la hora fijada
en que habrá de explicar este signo.

Escuchando tu voz, Padre amado,
veneramos a tu único Hijo,
sobre el cual el Espíritu Santo
descendió para ser tu testigo. Amén.




jueves, 7 de enero de 2016

RAZA DE VÍBORAS DEL SIGLO XXI

Agradezco este artículo del Sr Barbadillo que describe perfectamente la situación. Esa raza de víboras que quiere destruir mis creencias cristianas y católicas no lo va a conseguir. Recemos .


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Navidades laicas: el odio a Dios hecho Niño

¿Qué persiguen los laicos Carmena y Ribó al ridiculizar la Navidad? Pues, primero, negar que Dios se hiciese hombre y naciese entre nosotros y, segundo, que los magos, representantes de la humanidad entera, lo reconociesen como Salvador.
06/01/16 10:48 AM | Imprimir | Enviar
Las Carmenas, las Colau, los Ribó, los Kichi... no son idiotas. Con sus navidades laicas y sus magas están repitiendo lo mismo que hicieron los socialistas en los años 80, que fue una revolución cultural contra su gran enemigo: el catolicismo.
Ante las magas que parecen prostitutas de burdel del Oeste, las cabalgatas laicas, los belenes feministas, la erradicación de los símbolos cristianos (ya comenzada en Madrid por Ruiz Gallardón), la reacción de la llamémosle por convención derecha o burguesía es la de la barra de bar, con las mismas frases que escuchamos desde hace décadas:«Necesitan un psiquiatra», «Están chochos», «Que se ocupen de lo que verdad nos importa», «No les hagamos caso, que es lo que quieren», «¡Qué pena me dan!»... Y siguen con su café, creyéndose satisfechos al margen de algo que les parece una memez.
Pues se equivocan, como llevan equivocándose desde cuando yo creía en los Reyes magos.
Estoy convencido de que ha comenzado el último asalto contra el catolicismo, que no es sólo violenta. Los revolucionarios franceses y bolcheviques cambiaron el calendario y prohibieron, como antes los protestantes, la Navidad. ¿Para qué? Para sustituir las viejas tradiciones por las del hombre nuevo. Influyen más en la formación del alma de las personas los símbolos, los ritos y el ocio que las consignas y los discursos políticos. Por eso, cambian las calles, imponen una memoria histórica aberrante, exigen que no se conmemore La Toma de Granada, discriminan a los varones en favor de las mujeres, decretan la muerte civil para los colegios que no educan como ellos desean (¿cómo habría reaccionado el Ayuntamiento rojo-morado si de una cabalgata se hubiera excluido a un grupo de gays?)... El Poder ya ha conseguido que haya más españoles preocupados por el maltrato animal que por el aborto y ya nos prepara para la introducción de la eutanasia.
¿Qué son los bautizos laicos más que una injerencia del poder civil en los ritos de la Iglesia? El cristianismo es la única religión que tiene ese rito, puesto que lo creó. ¿Por qué entonces varios Ayuntamientos gobernados por el Imperio Progre lo han copiado? Para oponerse al sacramento religioso, no por otra finalidad.
En los Ayuntamiento que gobierna (gracias al PSOE, que ya está recibiendo su premio: ha perdido más de la mitad de los votos que tuvo en 2008), la extrema izquierda está aplicando el mismo programa de subversión y destrucción de las tradiciones (europeas y cristianas) que realizaron los nazionalistas con sus Olentzeros y luego los socialistas. En Valencia se ha recuperado una cabalgata roja de los tiempos de la guerra civil, en la que en vez del Niño Jesús aparece el golpista Francisco Largo Caballero.
ReligiónenLibertad ha reproducido el blog de uno de los artistas contratados por Maral Kekejian (que ya cobraba del Ayuntamiento por cuenta de los inefables Ruiz Gallardón yAna Botella):
La cabalgata de este año estará llena de artistas experimentales y del mundillo alternativo, todos los putos (sic) outsiders nos encargaremos de que usted pase una fiesta de los reyes magos inolvidable y fantástica.
Esto demuestra además el compromiso radical (y aquí hablo en mi nombre) con nuestro trabajo y nuestra idea de una sociedad mejor: aborrecemos a los reyes magos y lo que representan, nunca pondríamos nuestras herramientas al servicio de un evento casposo como este, pero nuestra sociedad está cambiando
Hola Madrid preciosa, te echaba de menos.
O sea, que, para este titiritero, Madrid es preciosa si se hace lo que él quiere y además se le paga por ello.
Hermann Tertsch, que es uno de los pocos columnistas que se atreve a decir bien alto que estamos en una guerra cultural... y que nosotros la estamos perdiendo, lo escribió así en una columna de ABC (26-12-2016):
Las faltas de respeto van a llover. También cosas peores. Llueven desde hace tiempo y se aceptan y toleran como una fatalidad más de las manías inevitables de una izquierda que necesita reafirmarse en lo mucho que desprecia y odia al discrepante y las ideas, creencias y tradiciones ajenas. Convirtiendo la Cabalgata en un sucedáneo de Gay Parade, Carnaval o Halloween se quiere matar identidad.
Yo voy más lejos y encuentro un trasfondo teológico en esta campaña nada espontánea.
¿Qué persiguen los laicos Carmena y Ribó al ridiculizar la Navidad? Pues, primero, negar que Dios se hiciese hombre y naciese entre nosotros y, segundo, que los magos, representantes de la humanidad entera, lo reconociesen como Salvador. A un verdadero ateo, las cabalgatas y las Navidades le deberían dejar indiferente, pero al Imperio Progre no... porque estamos ante una furia luciferina. Se trata de ODIO y de SOBERBIA: «Y seréis como dioses!».
Mientras tanto, los obispos dando saltitos y suspiritos.
Pedro Fernández Barbadillo
Publicado originalmente en Bokabulario

miércoles, 6 de enero de 2016

HOMILIA DEL PAPA FRANCISCO EN LA MISA DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

TEXTO COMPLETO: Homilía del Papa Francisco en la Santa Misa de la Epifanía del Señor

TEXTO COMPLETO: Homilía del Papa Francisco en la Santa Misa de la Epifanía del Señor

Texto completo de la homilía del Papa:
Las palabras que el profeta Isaías dirige a la ciudad santa de Jerusalén nos invitan a salir; a salir de nuestras clausuras, a salir de nosotros mismos, y a reconocer el esplendor de la luz que ilumina nuestras vidas: «¡Levántate y resplandece, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!» (60,1). «Tu luz» es la gloria del Señor. La Iglesia no puede pretender brillar con luz propia. San Ambrosio nos lo recuerda con una hermosa expresión, aplicando a la Iglesia la imagen de la luna: «La Iglesia es verdaderamente como la luna: […] no brilla con luz propia, sino con la luz de Cristo. Recibe su esplendor del Sol de justicia, para poder decir luego: “Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí”» (Hexameron, IV, 8, 32). Cristo es la luz verdadera que brilla; y, en la medida en que la Iglesia está unida a él, en la medida en que se deja iluminar por él, ilumina también la vida de las personas y de los pueblos. Por eso, los santos Padres veían a la Iglesia como el «mysterium lunae».
Necesitamos de esta luz que viene de lo alto para responder con coherencia a la vocación que hemos recibido. Anunciar el Evangelio de Cristo no es una opción más entre otras posibles, ni tampoco una profesión. Para la Iglesia, ser misionera no significa hacer proselitismo; para la Iglesia, ser misionera equivale a manifestar su propia naturaleza: dejarse iluminar por Dios y reflejar su luz. No hay otro camino. La misión es su vocación. Muchas personas esperan de nosotros este compromiso misionero, porque necesitan a Cristo, necesitan conocer el rostro del Padre.
Los Magos, que aparecen en el Evangelio de Mateo, son una prueba viva de que las semillas de verdad están presentes en todas partes, porque son un don del Creador que llama a todos para que lo reconozcan como Padre bueno y fiel. Los Magos representan a los hombres de cualquier parte del mundo que son acogidos en la casa de Dios. Delante de Jesús ya no hay distinción de raza, lengua y cultura: en ese Niño, toda la humanidad encuentra su unidad. Y la Iglesia tiene la tarea de que se reconozca y venga a la luz con más claridad el deseo de Dios que anida en cada uno. Como los Magos, también hoy muchas personas viven con el «corazón inquieto», haciéndose preguntas que no encuentran respuestas seguras. También ellos están en busca de la estrella que muestre el camino hacia Belén.
¡Cuántas estrellas hay en el cielo! Y, sin embargo, los Magos han seguido una distinta, nueva, mucho más brillante para ellos. Durante mucho tiempo, habían escrutado el gran libro del cielo buscando una respuesta a sus preguntas y, al final, la luz apareció. Aquella estrella los cambió. Les hizo olvidar los intereses cotidianos, y se pusieron de prisa en camino. Prestaron atención a la voz que dentro de ellos los empujaba a seguir aquella luz; y ella los guió hasta que en una pobre casa de Belén encontraron al Rey de los Judíos.
Todo esto encierra una enseñanza para nosotros. Hoy será bueno que nos repitamos la pregunta de los Magos: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo» (Mt 2,2). Nos sentimos urgidos, sobre todo en un momento como el actual, a escrutar los signos que Dios nos ofrece, sabiendo que debemos esforzarnos para descifrarlos y comprender así su voluntad. Estamos llamados a ir a Belén para encontrar al Niño y a su Madre. Sigamos la luz que Dios nos da. La luz que proviene del rostro de Cristo, lleno de misericordia y fidelidad. Y, una vez que estemos ante él, adorémoslo con todo el corazón, y ofrezcámosle nuestros dones: nuestra libertad, nuestra inteligencia, nuestro amor. Reconozcamos que la verdadera sabiduría se esconde en el rostro de este Niño. Y es aquí, en la sencillez de Belén, donde encuentra su síntesis la vida de la Iglesia. Aquí está la fuente de esa luz que atrae a sí a todas las personas y guía a los pueblos por el camino de la paz.

EPIFANÍA DEL SEÑOR 2016


Reyes Magos regalaron a Jesús oro por ser Rey, incienso por ser Dios y mirra como hombre

Reyes Magos regalaron a Jesús oro por ser Rey, incienso por ser Dios y mirra como hombre

MADRID, 06 Ene. 14 / 05:14 am (ACI/Europa Press).- El Profesor de Historia del Oriente Próximo de la Universidad CEU San Pablo, Hipólito Sanchiz, ha explicado que los tres regalos con los que obsequiaron los Reyes Magos al Niño Jesús no fueron elegidos por casualidad, pues el oro era un regalo para Jesús como Rey --pues era un regalo destinado a reyes--, el incienso era un presente para Jesús como Dios --pues esta resina se quemaba delante de los dioses-- y la mirra, para Jesús como hombre --pues con ella se embalsamaba a los muertos--.
Así, Sanchiz explica que el oro, el incienso y la mirra que los Reyes de Oriente entregaron al niño Jesús en Belén estaban asociados a ciertos conceptos y rituales, más allá de que los tres puedan ser equiparados a lo que hoy se consideran productos "caros" y de "lujo".
Concretamente, respecto del oro, considera que puede ser interpretado "como regalo regio, destinado a un rey" y recuerda que en Mateo 2,2 se hace referencia a que los Reyes Magos llegaron a Belén en búsqueda del nacimiento del "Rey de los Judíos", por lo que la faceta regia del acontecimiento estaba presente.
Por su parte, la simbología del incienso es "muy clara" para Sanchiz, pues hace referencia al carácter divino de Cristo, ya que en la religión judía y en las paganas, el incienso se quemaba delante de los dioses, muchas veces como sacrificio, y, de hecho las iglesias católica y ortodoxa lo siguen empleando en su liturgia.
En cualquier caso, admite cierta diversidad de criterio a la hora de determinar qué tipo de incienso se trataba, pues, mientras que en la Vulgata aparece el término 'thus', que signfica incienso, en la versión griega de San Mateo se emplea la palabra 'olívano', que es un tipo de incienso, "una sustancia gomosa compuesta de diversas resinas que al quemarse da un buen olor".
Mientras, atendiendo a la mirra --sustancia aromática también gomosa resultado de recoger la resina del árbol de la mirra--, Sanchiz ve dos posibles explicaciones pues la mirra se utilizaba como anestésico --normalmente mezclada con vino-- y se puede interpretar como que el Señor venía a quitar el dolor al mundo". Pero también la mirra se empleaba para embalsamar a los muertos, por lo que podría representar "un anuncio de su pasión y una alegoría de que Jesús como hombre está sujeto a la muerte".