SAN AGUSTIN

¿Cómo aprender Humildad? ¡Sólo con humillaciones!
(Beata Teresa de Calcuta)

...Llenaos primero vosotros mismos; sólo así podréis dar a los demás. (San Agustín)

Dios no pretende de mí que tenga éxito. Sólo me exige que le sea fiel.
(Beata Teresa de Calcuta)

GOTA

... lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
(Beata Teresa de Calcuta)

Contento, Señor, Contento (San Alberto Hurtado)

...y ESO ES LA SANTIDAD, DEJAR QUE EL SEÑOR ESCRIBA NUESTRA HISTORIA... (Papa Francisco)

«No ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera...».
(Santa Ángela de la Cruz)

Reconoce cristiano, tu dignidad, que el Hijo de Dios se vino del Cielo, por salvar tu alma. (San León Magno)

martes, 30 de diciembre de 2014

PARA MEDITAR AL FINAL DEL AÑO

En el tiempo he ido guardando algunas oraciones que se recitan en la Liturgia de las Horas y tb otras escogidas durante distintos momentos. Las comparto con Vds, los que os asomáis a este blog.



En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.   
Oración
Derrama, Señor, sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de Ti con nuestras obras.

"Señor, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras, para que 
nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su 
fin".
Gloria al padre , al Hijo y al Espíritu Santo.
Amén.

ACORDAOS       
                                 
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh¡ Madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.
 LECTURA BREVE
-Malas palabras no salgan de vuestra boca; lo que digáis sea
bueno, constructivo y oportuno, así hará bien a los que lo oyen. No
pongáis triste al Espíritu Santo de Dios con que él os ha marcado
para el día de la liberación final. Desterrad de vosotros la amargura,
la ira, los enfados e insultos y toda la maldad. Sed buenos,
comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó
en Cristo. (Ef 4,29-32)

-Cualquier cosa que hagáis, sea sin protestas ni discusiones: así
seréis irreprochables y límpidos, hijos de Dios sin tacha, en medio
de una gente torcida y depravada, entre la cual brilláis como
lumbreras del mundo. (Flp 2,14-15)

LECTURA BREVE
El que no trabaja, que no coma. Porque nos hemos enterado de que algunos
viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a ésos les mandamos
y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para
ganarse el pan. Por vuestra parte, hermanos,  no os canséis de hacer el bien.
  (2Ts 3,10b-13)

LECTURA BREVE
Bendecid a los que os persiguen, bendecid, sí, no maldigáis.
Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened
igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones,
sino poneos al nivel de la gente humilde. (Rm 12,14-16a)

LECTURA BREVE
«Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas
acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el
derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano, proteged a
la viuda. Entonces, venid, y litigaremos —dice el Señor—. Aunque
vuestros pecados sean como púrpura, blanquearán como nieve;
aunque sean rojos como escarlata, quedarán como lana.»
 (Is 1,16-18)

 LECTURA BREVE
Con Dios no se juega: lo que uno siembre, eso cosechará. 
El que siembra para la carne, de ella cosechará corrupción;
el que siembra para el espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.
(Ga 6,7b-8)
V/. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado.
R/. Un corazón quebrantado y humillado, tú no lo deprecias


Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Corinto.  1Cor 6, 1-11
Hermanos: ¿Cómo es posible que cuando uno de ustedes tiene algún conflicto con otro, se atreve a reclamar justicia a los injustos, en lugar de someterse al juicio de los santos? ¿No saben ustedes que los santos juzgarán al mundo? Y si el mundo va ser juzgado por ustedes, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar asuntos de mínima importancia? ¿Ignoran que vamos a juzgar a los mismos ángeles? Con mayor razón entonces, los asuntos de esta vida. ¡Y pensar que cuando ustedes tienen litigios, buscan como jueces a los que no son nadie para la Iglesia! Lo digo para avergonzarlos: ¡por lo visto, no hay entre ustedes ni siquiera un hombre sensato, que sea capaz de servir de árbitro entre sus hermanos! ¡Un hermano pleitea con otro, y esto, delante de los que no creen! Ya está mal que haya litigios entre ustedes: ¿Por qué no prefieren sufrir la injusticia? ¿Por qué no prefieren ser despojados? Pero no, ustedes mismos son los que cometen injusticias y defraudan a los demás, ¡y esto entre hermanos! ¿Ignoran que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No se hagan ilusiones: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el Reino de Dios. Algunos de ustedes fueron así, pero ahora han sido purificados, santificados y justificados en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.
Palabra de Dios.
Comentario
También en la comunidad cristiana surgen conflictos y problemas. ¿Con qué criterio deben juzgarse y resolverse? Un tribunal externo no es suficiente. La Iglesia debe emplear como criterio los valores del evangelio, es decir seguir las enseñanzas de Jesús. Y las personas que forman una comunidad cristiana deben remitirse a esta norma suprema, la verdad de la Palabra de Dios.

 LECTURA BREVE
Con Dios no se juega: lo que uno siembre, eso cosechará. El que siembra para la carne, de ella cosechará corrupción; el que siembra para el espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. (Ga 6,7b-8)
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NADA TE TURBE

Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.

Eleva el pensamiento,
Al cielo sube,
Por nada te acongojes,
Nada te turbe.
A Jesucristo sigue
Con pecho grande,
Y, venga lo que venga,
Nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo
Es gloria vana;
Nada tiene de estable,
Todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
Que siempre dura;
Fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
Pero no hay amor fino
Sin la paciencia.
Confianza y fe viva
Mantenga el alma,
Que quien cree y espera
Todo lo alcanza.
Del infierno acosado
Aunque se viere,
Burlará sus furores
Quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
Cruces, desgracias;
Siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo;
Id, dichas vanas;
Aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta.
                                                                                                               (Santa Teresa de Jesús)

 lectura breve (vísperas 12.8.13)
Dejad de denigraros unos a otros, hermanos. Quien denigra a
su hermano o juzga a su hermano denigra a la ley y juzga a la ley;
y, si juzgas a la ley, ya no la estás cumpliendo, eres su juez. Uno
solo es legislador y juez: el que puede salvar y destruir. ¿Quién eres
tú para juzgar al prójimo? (St 4,11-12)

 Oración para la Canonización  de la  beata teresa de  calcuta 
             

Jesús, tu hiciste de Beata Teresa un ejemplo inspirador de fe firme y de ardiente caridad, un  testigo extraordinario del camino de la infancia espiritual, y una gran y estimada maestra del valor y dignidad de toda vida humana.
Concédenos que ella sea venerada e imitada como uno de los santos canonizados de la Iglesia.
Escucha las súplicas de todos aquellos que buscan su intercesión, especialmente la petición que en este momento imploro... (mencione aquí el favor que pide en esta oración).
Haz que sigamos su ejemplo atendiendo a tu grito de sed desde la cruz y te amemos con alegría en la apariencia dolorosa de los más pobres entre los pobres, especialmente en los menos amados y aceptados.
Te lo pedimos esto por intercesión de María tu Madre y Madre nuestra.    Amén

Papa Emérito Benedicto XVI

 El Papa Benedicto XVI, a los sacerdotes: 'Sed santos, pobres, castos y obedientes'


TIEMPO DE NAVIDAD. 
Papa Francisco Adorando al Niño Jesús
Nochebuena  2014
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Sacramento de la Confesión

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Meditación, Confesión y Adoración ...sugerencias para finalizar 2014 y 
comenzar 2015, al que deseo llamar Año de la Alegría.

lunes, 29 de diciembre de 2014

AYUDAR AL NECESITADO

Ayudar a los demás no requiere realizar grandes cosas, basta a veces una sonrisa, un ceder el el paso, un respetar, otras veces algo más...todo es querer...y buscar... siempre encontraremos a alguien...
Recemos




El Señor salvará la vida de sus pobres.
Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres;
él rescatará sus vidas de la violencia,
su sangre será preciosa a sus ojos.


Que viva y que le traigan el oro de Saba,
que recen por él continuamente
y lo bendigan todo el día.



Que haya trigo abundante en los campos,
y susurre en lo alto de los montes;
que den fruto como el Líbano,
y broten las espigas como hierba del campo.



Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
que él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra.



Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas;
bendito por siempre su nombre glorioso;
que su gloria llene la tierra.
¡Amén, amén!



Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: El Señor salvará la vida de sus pobres.




domingo, 28 de diciembre de 2014

Testimonios sobre la Madre Teresa de Calcuta





"El mundo recordará a la Madre Teresa por su amor, por su amor a Dios y a cada persona. Ahora tenemos que hacer lo mismo que hacía ella. La Congregación está en las manos de Dios. Ciertamente es una pérdida inconmensurable, pero estoy segura de que nuestra Madre rezará por nosotras desde el Cielo y nos ayudará".
Hermana Nirmala Joshi,
Superiora General de las Misioneras de la Caridad
"La Madre Teresa fue una mujer de gran fe, que vivió amando a los pobres, fue una gran mujer que todos en la Iglesia quieren venerar. El Papa Juan Pablo II ha amado mucho a esta heroína de los tiempos modernos, siempre estuvieron en sintonía".
Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado del Vaticano.
"La Madre Teresa será santa en breve plazo. Es necesario hacer las investigaciones, pero una vida tan esplendorosa, lúcida y transparente como la suya no necesitará un proceso largo". 
Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
"La Madre Teresa ya cumplió un milagro para la Iglesia Católica al abrirle camino en la India, tradicionalmente cerrada a cualquier forma de evangelización externa. Ella fue instrumento de la Providencia al llevar el mensaje cristiano en una manera tan fuerte y vibrante a una sociedad orgullosa de sus propias tradiciones y prácticas religiosas. Y encontró el lenguaje de la caridad, que es común a todas las religiones, para colmar el abismo existente entre los católicos, hindúes, musulmanes y budistas. Metafóricamente, la Madre Teresa decía que ponía en el bolsillo de sus pobres un mensaje, para que San Pedro los reconociera. Sólo a los niños moribundos y sin padres los bautizaba. A todos los varones los llamaba Juan Pablo, y antes de este Papa los llamaba Pablo, como Pablo VI". 
Cardenal Pio Lagui, Prefecto de la Congregación para la Educación Católica
"Su muerte fue en el momento pleno de su vida porque su corazón ganó juventud hasta el límite".
Cardenal Antonio Rouco Varela, Arzobispo de Madrid.
"La vida y obra de la Madre Teresa de Calcuta debe servir de ejemplo para la humanidad, especialmente para los jóvenes, a fin de desterrar la indiferencia y la destrucción. Nuestro mundo ha perdido una mujer frágil, pero fuerte en su interior". 
Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México
.
"Con su muerte, la Iglesia ha ganado una gran santa".
Cardenal Oscar Andrés Rodríguez, Arzobispo de Tegucigalpa
.
"La Madre Teresa era una santa viviente y estoy seguro que la Iglesia va a proclamarlo tras su muerte". 
Mons. Rok Mirdita, Arzobispo de Tirana, Albania
.
"La Madre Teresa dedicó su vida a la atención de los más pobres entre los pobres y fue una auténtica misionera de la caridad evangélica". 
Mons. Antonio González, Arzobispo de Quito, Ecuador
.
"Fue una santa contemporánea, la síntesis de una vida de espiritualidad con un compromiso social, que compromete a los laicos y al propio clero. Fue un signo muy fuerte del amor de Cristo por la humanidad". 
Mons. Jorge Cassareto, Obispo de San Isidro, Argentina
.
"La Madre Teresa fue una mujer valiente, emprendedora, decidida a enfrentar los retos del mundo contemporáneo y que dejó en claro el mensaje de Cristo".
Mons. Onésimo Cepeda, Obispo de Ecatepec, México.
"Toda la vida de esta gran mujer fue la brillante encarnación de servicio a grandes ideales humanos de bondad, compasión, generosidad y fe".
Boris Yeltsin
Presidente de Rusia.
"Se puede decir que la Madre Teresa era una reina, una reina de la caridad". 
Oscar Luigi Scalfaro, Presidente de Italia
.
"La Madre Teresa era para mí el símbolo admirable de lo que se puede hacer en el mundo para tratar de llevar un poco de justicia y amor.¿Quién no recuerda esas imágenes admirables que nos muestran a la Madre Teresa con un niño en brazos, en la misma línea de fuego de Beirut, entre el silencio de las ametralladoras que ante ella se habían bloqueado imprevistamente? ¿Quién no recuerda su silueta con el sari blanco y el borde azul, en medio de los damnificados del terremoto de Colombia o de las inundaciones en la India? Cada vez que aparecía, traía consigo la esperanza".
Dominique Lapierre, escritor francés, autor de "La Ciudad de la Alegría" y "Más grandes que el amor".
"La Madre Teresa vivió con los hechos lo que predicaba con las palabras, convirtiéndose en un ejemplo excepcional de coherencia y de fe. Puede ser que, si se analiza superficialmente la situación de hoy, se puedan encontrar tendencias que están en abierto contraste con los valores de la defensa de la vida y de la dignidad de la persona, que la Madre Teresa proclamaba diariamente. Pero en el fondo, cada uno se siente interpelado por lo mejor que tiene en su interior, y la pequeña religiosa de Calcuta demostró con su existencia que esta posibilidad existe siempre y para todos".
Mary Ann Glendon, Catedrática de la Universidad de Harvard
"Un día me preguntó si podía prestarle algún local, porque quería iniciar su propia obra de ayuda a los pobres. Nunca pensé que se convertiría en el personaje que luego llegó a ser. Era de lo más sencilla. Llegó sin más equipaje que una caja de estaño y una cama de hierro y, unos días después, ya recibía a su primera discípula, a la que puso el nombre de Sor Inés, que era su propio nombre civil. También sabía divertirse. Cuando había 28 monjas en el piso, jugaban cada tarde en el techo de la casa, tirando de los extremos de una gruesa cuerda". 
Michael Gomes, ex oficial de inteligencia hindú, en 1949 prestó asilo a la religiosa para que fundase su congregación
.

"Estamos seguros de que pese a la ausencia de la Madre, su misión y sus proyectos los continuarán las Misioneras de la Caridad porque no faltará amor". 
P. Felix Raj, rector de la Universidad San Javier, India
.
"La Madre Teresa fue un ejemplo viviente de la capacidad humana para generar amor infinito". 
El Dalai Lama
"Yo no conocí a mi verdadera madre. La Madre Teresa se convirtió en mi madre cuando me recogió. Los niños estaban pendientes siempre de su llegada y corrían a abrazarla porque ella les traía regalos". 
Margaret Rosario, 21 años, se crió en el orfanato y ahora trabaja en él.
"Cada vez que mamá venía, me traía caramelos y me decía `Dios te bendiga'. Ahora no sé si alguien me traerá caramelos y me querrá como ella". 
Tinee, 10 años.
"Nunca vimos un santo y para nosotros la Madre Teresa era un ángel de carne y hueso. La Madre nunca intentó impresionarnos con milagros. Pero siempre estuvimos impresionados por la manera como nos cuidaba". 
Vireshwar Chatterjes, anciano tuberculoso abandonado por su familia en Calcuta
.

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

SAGRADA FAMILIA
SANTUARIO DE TORRECIUDAD
La Sagrada Familia es Patrono de los Laicos Misioneros de la Caridad.
Nada mejor para celebrarlo que meditar las Lecturas de la Santa Misa de Hoy y la Oración  por la Familia, que nos ha regalado la Beata Teresa de Calcuta.

LECTURAS DE LA SANTA MISA DE HOY 28.12.14
Si 3,2-6.12-14: El que teme al Señor honra a sus padres.
Dios hace al padre más respetable que a los hijos

y afirma la autoridad de la madre sobre su prole.

El que honra a su padre expía sus pecados,

el que respeta a su madre acumula tesoros;

el que honra a su padre se alegrará de sus hijos

y, cuando rece, será escuchado;

el que respeta a su padre tendrá larga vida,

al que honra a su madre el Señor lo escucha.

Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre,

no lo abandones mientras vivas;

aunque chochee, ten indulgencia,

no lo abochornes mientras vivas.

La limosna del padre no se olvidará,

será tenida en cuenta para pagar tus pecados.
Sal 127,1-2.3.4-5: ¡Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos!
¡Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos!
Comerás el fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa.

Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén,
todos los días de tu vida.
Col 3,12-21: La vida de familia vivida en el Señor.
Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.

Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos. 

Evangelio Lc 2,22-40: El niño iba creciendo y se llenaba de sabiduría.
Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.»

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.

Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

–«Ahora, Señor, según tu promesa,

puedes dejar a tu siervo irse en paz.

Porque mis ojos han visto a tu Salvador,

a quien has presentado ante todos los pueblos:

luz para alumbrar a las naciones

y gloria de tu pueblo Israel.»

Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño.

Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre:

–«Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.»

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.

Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.
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Oración por la Familia de la Madre Teresa De Calcuta

Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret.
 Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine el amor, la paz y la alegría.
Que sea profundamente contemplativa, intensamente eucarística y vibrante con alegría.
Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia en los momentos de gozo y de dolor.
Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia. 
Haz que el Corazón de Jesús Eucaristía haga nuestros corazones mansos y humildes como el suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa.
 Haz que nos amemos más y más unos a otros cada día como Dios nos ama a cada uno de nosotros y a perdonarnos mutuamente nuestras faltas como Tú perdonas nuestros pecados.
Ayúdanos, oh Padre amado, a recibir todo lo que nos das y a dar todo lo que quieres recibir con una gran sonrisa.
 Inmaculado Corazón de María, causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
 San José, ruega por nosotros.

 Santos Angeles de la Guarda permaneced a nuestro lado, guiadnos y protegednos. Amén!                  Madre Teresa de Calcuta.


28 de Diciembre Los Santos Inocentes

La matanza de los Santos Inocentes 

no fue ninguna broma

Cada año, el 28 de diciembre  queda el recuerdo del asesinato de aquellos niños que podrían considerarse los primeros mártires perseguidos y asesinados por la causa de Cristo. Hoy se recuerda también de un modo especial a los inocentes asesinados antes de nacer por causa del aborto. Nada de esto suena a broma.
 
La crónica de lo que ocurrió aquel día, dos años después del nacimiento de Jesús, la escribió el poeta alemán Clemens Brentano, siguiendo el dictado de la beata Ana Catalina Emmerich, quien sufrió los estigmas de la Pasión en su propia carne y quien tuvo, a principios del s. XIX, diferentes visiones sobre la vida de Cristo. Según ella misma, se apareció un ángel a María y le hizo conocer la matanza de los niños inocentes por el rey Herodes. María y José se afligieron mucho y el Niño Jesús, que tenía entonces un año y medio, lloró todo el día. Como no volvieron los Reyes Magos a Jerusalén, y estando Herodes ocupado en algunos asuntos de familia, sus temores se habían calmado un tanto; pero cuando regresó la Sagrada Familia a Nazaret y oyó las cosas que habían acontecido en el templo, con las predicciones de Simeón y de Ana en la ceremonia de la Presentación, aumentaron sus temores y angustias.
 
La degollación
Herodes mandó entonces soldados que, con diversos pretextos, debían guardar los lugares alrededor de Jerusalén, a Gilgal, a Belén y hasta Hebrón, y ordenó hacer un censo de los niños. Los soldados ocuparon esos lugares durante nueve meses, mientras Herodes se hallaba en Roma. Después de su vuelta se produjo la degollación de los inocentes.
Juan el Bautista tenía entonces dos años, y había estado escondido en casa de sus padres antes de que Herodes diera la orden para que las madres se presentaran con sus hijos de dos años o menos ante las autoridades locales. Isabel, advertida por un ángel, volvió a huir al desierto con el niño Juan. Jesús tenía entonces año y medio. La matanza tuvo lugar en siete sitios diferentes. Se había engañado a las madres, prometiéndoles premios a su fecundidad; por eso ellas se presentaban a las autoridades vistiendo a sus criaturas con los mejores trajecitos. Los hombres eran previamente alejados de las madres y una vez separados de ellas, fueron degollados en patios cerrados y luego amontonados y enterrados en fosos.
Las madres acudieron con sus niños de dos años o menos a Jerusalén, desde Hebrón, Belén y otros lugares a donde Herodes había mandado a sus soldados y funcionarios. Ellas se dirigieron a las ciudades en grupos diversos: algunas llevaban dos niños montados en asnos. Cuando llegaban, eran conducidas a un gran edificio, siendo despedidos los hombres que las acompañaban. Las madres entraban alegres, creyendo que iban a recibir regalos y gratificaciones en premio a su fecundidad.
 
Encierro de las madres
El edificio estaba un tanto aislado y bastante cerca del que fue más tarde el palacio de Pilatos. Como se hallaba rodeado de muros, no se podía saber desde fuera lo que pasaba dentro. Parecía aquello un tribunal, con bloques de piedra y cadenas colgantes. Había árboles que se encorvaban y ataban juntos y luego despedazaban a los desgraciados a ellos atados.
Todo el edificio era sombrío, de construcción maciza. El patio era muy grande como el cementerio que hay al lado de la iglesia parroquial de Dülmen -ciudad natal de la citada beata-. Se abría una
puerta entre dos muros y se llegaba al patio, rodeado de construcciones por tres lados. Los edificios de derecha e izquierda eran de un solo piso y el del centro parecía una antigua sinagoga abandonada. Varias puertas daban al patio interno. Las madres fueron llevadas a través del patio a edificios laterales, y allí encerradas. Parecía aquello una especie de hospital o posada. Cuando se vieron encerradas, tuvieron miedo y empezaron a llorar y a lamentarse. Pasaron la noche allí dentro.
Al día siguiente fue la horrible matanza de los niños. El gran edificio posterior que cerraba el patio tenía dos pisos. El inferior era una sala grande, parecida a una prisión o a un cuerpo de guardia, y en el piso superior había ventanas que daban al patio. Allí había algunas personas reunidas en un tribunal; delante de ellas había rollos sobre una mesa. Herodes estaba presente, vestido con un manto rojo adornado de piel blanca, con pequeñas colas negras. Estaba rodeado de los demás y miraba por la ventana de la sala que daba al patio. Las madres eran llamadas una a una para ser llevadas desde los edificios laterales hasta la sala inferior. Al entrar, los soldados les quitaban los niños, llevándolos al patio, donde unos veinte hombres los mataban atravesándoles la garganta y el corazón con espadas y picas. 

Había niños aún vestidos con pañales, a los cuales amamantaban sus madres, y otros que usaban ya vestiditos. No se ocuparon de desvestirlos, sino que tal como venían los tomaban del bracito o del pie y los arrojaban al montón.
 
En la fosa común
El espectáculo era de lo más horrible que puede imaginarse. Las madres fueron amontonadas en la sala grande y cuando veían lo que hacían con sus niños, lanzaban gritos desgarradores, mesándose los cabellos y echándose en brazos unas de otras. Al fin se encontraron tan apretadas que apenas podían moverse.
La matanza duró hasta la noche. Los niños fueron echados más tarde en una fosa común, abierta en el mismo patio. Había unos setecientos niños.
A la noche siguiente vi a las madres sujetas con ligaduras y conducidas por los soldados a sus casas. El lugar de la matanza en Jerusalén fue el antiguo patio de las ejecuciones, a poca distancia del tribunal de Pilatos. Se cumplió así lo que dice el mismo Evangelio de san Mateo, que afirma que en ese día se realizó lo que había avisado el profeta Jeremías: “Un griterío se oye en

Ramá (cerca de Belén), es Raquel (la esposa de Israel) que llora a sus hijos, y no se quiere consolar, porque ya no existen” (Jer 31, 15). Y aquellos niños inocentes volaron al cielo a recibir el premio de las almas que no tienen mancha y a orar por sus afligidos padres y pedir para ellos bendiciones.
Estas almas y las de los niños pequeños, según otra devoción privada, en este caso las revelaciones del Señor a santa Faustina Kowalska, son “las más parecidas a mi corazón”. Ellas proporcionaron a Jesucristo, en su dolorosa Pasión, “fortaleza durante mi amarga agonía, ya que las veía como ángeles terrenales, velando junto a mis altares”, como nos enseña la devoción a la Divina Misericordia. Fueron los Santos Inocentes, pues, los primeros mártires del cristianismo, cuando Jesús era apenas un bebé.


viernes, 26 de diciembre de 2014

SAN ESTEBAN SEGUIDOR DE JESÚS

Oremos:

Concédenos, Señor, la gracia de imitar a tu mártir san Esteban y de amar a nuestros enemigos, ya que celebramos la muerte de quien supo orar por sus perseguidores. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.

Martirio de San Esteban

Las armas de la caridad
San Fulgencio de Ruspe, obispo
Sermón 3,1-3.5-6 (CCL 91A, 905-909)
Ayer celebramos el nacimiento temporal de nuestro Rey eterno; hoy celebramos el triunfal martirio de su soldado.
Ayer nuestro Rey, revestido con el manto de nuestra carne y saliendo del recinto del seno virginal, se dignó visitar el mundo; hoy el soldado, saliendo del tabernáculo de su cuerpo, triunfador, ha emigrado al cielo.
Nuestro Rey, siendo la excelsitud misma, se humilló por nosotros; su venida no ha sido en vano, pues ha aportado grandes dones a sus soldados, a los que no sólo ha enriquecido abundantemente, sino que también los ha fortalecido para luchar invenciblemente. Ha traído el don de la caridad, por la que los hombres se hacen partícipes de la naturaleza divina
Ha repartido el don que nos ha traído, pero no por esto él se ha empobrecido, sino que, de una forma admirable, ha enriquecido la pobreza de sus fieles, mientras él conserva sin mengua la plenitud de sus propios tesoros.
Así, pues, la misma caridad que Cristo trajo del cielo a la tierra ha levantado a Esteban de la tierra al cielo. La caridad, que precedió en el Rey, ha brillado a continuación en el soldado.
Esteban, para merecer la corona que significa su nombre, tenía la caridad como arma, y por ella triunfaba en todas partes. Por la caridad de Dios, no cedió ante los judíos que lo atacaban; por la caridad hacia el prójimo, rogaba por los que lo lapidaban. Por la caridad, argüía contra los que estaban equivocados, para que se corrigieran; por la caridad, oraba por los que lo lapidaban, para que no fueran castigados.
Confiado en la fuerza de la caridad, venció la acerba crueldad de Saulo, y mereció tener en el cielo como compañero a quien conoció en la tierra como perseguidor. La santa e inquebrantable caridad de Esteban deseaba conquistar orando a aquellos que no pudo convertir amonestando.
Y ahora Pablo se alegra con Esteban, y con Esteban goza de la caridad de Cristo, triunfa con Esteban, reina con Esteban; pues allí donde precedió Esteban, martirizado por las piedras de Pablo, lo ha seguido éste, ayudado por las oraciones de Esteban.
¡Oh vida verdadera, hermanos míos, en la que Pablo no queda confundido de la muerte de Esteban, en la que Esteban se alegra de la compañía de Pablo, porque ambos participan de la misma caridad! La caridad en Esteban triunfó de la crueldad de los judíos, y en Pablo cubrió la multitud de sus pecados, pues en ambos fue la caridad respectiva la que los hizo dignos de poseer el reino de los cielos.
La caridad es la fuente y el origen de todos los bienes, egregia protección, camino que conduce al cielo. Quien camina en la caridad no puede temer ni errar; ella dirige, protege, encamina.
Por todo ello, hermanos, ya que Cristo construyó una escala de caridad, por la que todo cristiano puede ascender al cielo, guardad fielmente la pura caridad, ejercitadla mutuamente unos con otros y, progresando en ella, alcanzad la perfección.

jueves, 25 de diciembre de 2014

FELIZ Y SANTA NAVIDAD 2014

En el principio, antes de los siglos, la Palabra era Dios, y hoy esta Palabra ha nacido como Salvador del mundo.
Hoy ha nacido Jesucristo; hoy ha aparecido el Salvador; hoy en la tierra cantan los ángeles, se alegran los arcángeles; hoy saltan de gozo los justos, diciendo: «Gloria a Dios en el Cielo.» Aleluya
Nacimiento de Jesús
Reconoce, cristiano, tu dignidad
San León Magno
Sermón en la Natividad del Señor 1,1-3
Hoy, queridos hermanos, ha nacido nuestro Salvador; alegrémonos. No puede haber lugar para la tristeza, cuando acaba de nacer la vida; la misma que acaba con el temor de la mortalidad, y nos infunde la alegría de la eternidad prometida.
Nadie tiene por qué sentirse alejado de la participación de semejante gozo, a todos es común la razón para el júbilo: porque nuestro Señor, destructor del pecado y de la muerte, como no ha encontrado a nadie libre de culpa, ha venido para liberarnos a todos. Alégrese el santo, puesto que se acerca a la victoria; regocíjese el pecador, puesto que se le invita al perdón; anímese el gentil, ya que se le llama a la vida.
Pues el Hijo de Dios, al cumplirse la plenitud de los tiempos, establecidos por los inescrutables y supremos designios divinos, asumió la naturaleza del género humano para reconciliarla con su Creador, de modo que el demonio, autor de la muerte, se viera vencido por la misma naturaleza gracias a la cual había vencido.
Nacimiento de Jesús. Retablo del Santuario de Torreciudad
Por eso, cuando nace el Señor, los ángeles cantan jubilosos: Gloria a Dios en el cielo, y anuncian: y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Pues están viendo cómo la Jerusalén celestial se construye con gentes de todo el mundo; ¿cómo, pues, no habrá de alegrarse la humildad de los hombres con tan sublime acción de la piedad divina, cuando tanto se entusiasma la sublimidad de los ángeles?
Demos, por tanto, queridos hermanos, gracias a Dios Padre por medio de su Hijo, en el Espíritu Santo, puesto que se apiadó de nosotros a causa de la inmensa misericordia con que nos amó; estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo, para que gracias a él fuésemos una nueva creatura, una nueva creación.
Despojémonos, por tanto, del hombre viejo con todas sus obras y, ya que hemos recibido la participación de la generación de Cristo, renunciemos a las obras de la carne.
Reconoce, cristiano, tu dignidad y, puesto que has sido hecho partícipe de la naturaleza divina, no pienses en volver con un comportamiento indigno a las antiguas vilezas. Piensa de qué cabeza y de qué cuerpo eres miembro. No olvides que fuiste liberado del poder de las tinieblas y trasladado a la luz y al reino de Dios.
Gracias al sacramento del bautismo te has convertido en templo del Espíritu Santo; no se te ocurra ahuyentar con tus malas acciones a tan noble huésped, ni volver a someterte a la servidumbre del demonio: porque tu precio es la sangre de Cristo.