Este es el blog de Miguel Martínez Galindo, Laico Misionero de la Caridad de la Beata Teresa de Calcuta,Grupo de Málaga, que quiere aprovechar el momento presente para Crecer en Humildad, que no es otra cosa que la Auténtica Verdad Recemos, sirviendo a los demás, para llegar a esa Verdad:Dios Nuestro Padre y Señor..
SAN AGUSTIN
¿Cómo aprender Humildad? ¡Sólo con humillaciones!
(Beata Teresa de Calcuta)
Dios no pretende de mí que tenga éxito. Sólo me exige que le sea fiel.
(Beata Teresa de Calcuta)
GOTA
... lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
(Beata Teresa de Calcuta)
Contento, Señor, Contento (San Alberto Hurtado)
...y ESO ES LA SANTIDAD, DEJAR QUE EL SEÑOR ESCRIBA NUESTRA HISTORIA... (Papa Francisco)
«No ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera...».
(Santa Ángela de la Cruz)
Reconoce cristiano, tu dignidad, que el Hijo de Dios se vino del Cielo, por salvar tu alma. (San León Magno)
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miércoles, 16 de marzo de 2016
martes, 15 de marzo de 2016
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BEATA TERESA DE CALCUTA SERÁ DECLARADA SANTA EN ROMA 4 DE SEPTIEMBRE DE 2016
·
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La Beata fundadora de las Misioneras de
la Caridad será declarada “santa” en el aniversario de su muerte, tal y como
adelantó INFOVATICANA.
El Papa Francisco decretó hoy que la canonización de la Beata Teresa de Calcuta, fundadora de la Orden de las Misioneras de la Caridad será
efectiva el próximo 4 de septiembre, tal y como anunció
INFOVATICANA el pasado mes de mayo.
El pontífice presidió hoy en el Vaticano la celebración del Consistorio
Ordinario Público para las canonizaciones de varios beatos, entre ellos la
religiosa de origen albanés, cuya canonización ya fue firmada por el Papa.
Teresa de Calcuta será
canonizada por lo tanto un día antes de que se cumplan los 19 años de su
fallecimiento en esa ciudad india y durante el Año Santo Extraordinario de la
Misericordia.
El anuncio se produce después de que la Iglesia Católica haya aprobado por
unanimidad la “curación extraordinaria” de un hombre brasileño en 2008 que se
encontraba en fase terminal por graves problemas cerebrales tras la intercesión
de la futura santa.
Con la aprobación por
parte del Papa de ese segundo milagro, requisito fundamental para la
canonización, se puso fin a un proceso por el que ya fue beatificada en 2003,
durante el pontificado de Juan Pablo II, que la definió como “infatigable
benefactora de la Humanidad”.
domingo, 13 de marzo de 2016
OBEDIENCIA
Ant: Él, a pesar de ser Hijo, aprendió sufriendo, a obedecer.
Cristo, a pesar de su condición divina,
no hizo alarde de su categoría de Dios;
al contrario, se despojó de su rango
y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos.
Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»;
de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
en el cielo, en la tierra, en el abismo,
y toda lengua proclame:
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
no hizo alarde de su categoría de Dios;
al contrario, se despojó de su rango
y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos.
Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»;
de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
en el cielo, en la tierra, en el abismo,
y toda lengua proclame:
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Él, a pesar de ser Hijo, aprendió sufriendo, a obedecer.
martes, 8 de marzo de 2016
LA CARIDAD, LA FIDELIDAD Y SAN JUAN DE DIOS
Del bien de la caridad
San León Magno
San León Magno
Sermón 10 en Cuaresma 3-5
Dice el Señor en el evangelio de Juan: La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros; y en la carta del mismo apóstol se puede leer:Queridos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
Que los fieles abran de par en par sus mentes y traten de penetrar, con un examen verídico, los afectos de su corazón; y si llegan a encontrar alguno de los frutos de la caridad escondido en sus conciencias, no duden de que tienen a Dios consigo; y a fin de hacerse más capaces de acoger a tan excelso huésped, no dejen de multiplicar las obras de una misericordia perseverante.
Pues si Dios es amor, la caridad no puede tener fronteras, ya que la Divinidad no admite verse encerrada por ningún término.
Los presentes días, queridísimos hermanos, son especialmente indicados para ejercitarse en la caridad, por más que no hay tiempo que no sea a propósito para ello; quienes desean celebrar la Pascua del Señor con el cuerpo y el alma santificados, deben poner especial empeño en conseguir, sobre todo, esta caridad, porque en ella se halla contenida la suma de todas las virtudes y con ella se cubre la muchedumbre de los pecados.
Por esto al disponernos a celebrar aquel misterio que es el más eminente, con el que la sangre de Jesucristo borró nuestras iniquidades, comencemos por preparar ofrendas de misericordia, para conceder por nuestra parte a quienes pecaron contra nosotros lo que la bondad de Dios nos concedió a nosotros.
La largueza ha de extenderse ahora con mayor benignidad hacia los pobres y los impedidos por diversas debilidades, para que el agradecimiento a Dios brote de muchas bocas, y nuestros ayunos sirvan de sustento a los menesterosos. La devoción que más agrada a Dios es la de preocuparse de sus pobres, y cuando Dios contempla el ejercicio de la misericordia, reconoce allí inmediatamente una imagen de su piedad. No hay por qué temer la disminución de los propios haberes con esas expensas, ya que la benignidad misma es una gran riqueza, ni puede faltar materia de largueza allí donde Cristo apacienta y es apacentado. En toda esta faena interviene aquella mano que aumenta el pan cuando lo parte, y lo multiplica cuando lo da.
Quien distribuye limosnas debe sentirse seguro y alegre, porque obtendrá la mayor ganancia cuando se haya quedado con el mínimo, según dice el bienaventurado apóstol Pablo: El que proporciona semilla para sembrar y pan para comer os proporcionará y aumentará la semilla, y multiplicará la cosecha de vuestra justicia en Cristo Jesús, Señor nuestro, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.
Jesucristo es fiel y lo provee todo
San Juan de Dios, religioso
San Juan de Dios, religioso
(Archivo general de la Orden Hospitalaria, Cuaderno: De las cartas..., ffº 23-24.27: O. Marcos, Cartas y escritos de nuestro glorioso padre san Juan de Dios, Madrid, 1935, pp 18-19. 48-50)
Si mirásemos cuán grande es la misericordia de Dios, nunca dejaríamos de hacer bien mientras pudiésemos: pues que, dando nosotros, por su amor, a los pobres lo que él mismo nos da, nos promete ciento por uno en la bienaventuranza. ¡Oh bienaventurado logro y ganancia! ¿Quién no da lo que tiene a este bendito mercader, pues hace con nosotros tan buena mercancía y nos ruega, los brazos abiertos, que nos convirtamos y lloremos nuestros pecados y hagamos caridad primero a nuestras ánimas y después a los prójimos? Porque, así como el agua mata al fuego, así la caridad al pecado.
Son tantos los pobres que aquí se llegan, que yo mismo muchas veces estoy espantado cómo se pueden sustentar, mas Jesucristo lo provee todo y les da de comer. Como la ciudad es grande y muy fría, especialmente ahora en invierno, son muchos los pobres que se llegan a esta casa de Dios. Entre todos, enfermos y sanos, gente de servicio y peregrinos, hay más de ciento diez. Como esta casa es general, reciben en ella generalmente de todas enfermedades y suerte de gentes, así que aquí hay tullidos, mancos, leprosos, mudos, locos, paralíticos, tiñosos, y otros muy viejos y muy niños, y, sin estos, otros muchos peregrinos y viandantes, que aquí se allegan, y les dan fuego y agua, sal y vasijas para guisar de comer. Para todo esto no hay renta, mas Jesucristo lo provee todo.
De esta manera, estoy aquí empeñado y cautivo por solo Jesucristo. Viéndome tan empeñado, muchas veces no salgo de casa por las deudas que debo, y viendo padecer tantos pobres, mis hermanos y prójimos, y con tantas necesidades, así al cuerpo como al ánima, como no los puedo socorrer, estoy muy triste, mas empero confío en Jesucristo; que él me desempeñará, pues él sabe mi corazón. Y, así, digo que maldito el hombre que fía de los hombres, sino de solo Jesucristo; de los hombres has de ser desamparado, que quieras o no; mas Jesucristo es fiel y durable, y pues que Jesucristo lo provee todo, a él sean dadas las gracias por siempre jamás. Amén.
R/. Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo: Entonces romperá tu luz como la aurora, y te abrirá camino la justicia.
V/. Viste al que veas desnudo, y no te cierres a tu propia carne.
R/. Entonces romperá tu luz como la aurora, y te abrirá camino la justicia.
domingo, 6 de marzo de 2016
EL PAPA FRANCISCO ANTE EL MARTIRIO EN YEMEN DE LAS MISIONERAS DE LA CARIDAD Y COLABORADORES
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IV DOMINGO DE CUARESMA . DOMINGO DE LAETARE
ASESINADOS EN YEMEN HACE 2 DÍAS.
RECEMOS POR ESTA CELEBRACIÓN DE MISIÓN CONTRA EL HAMBRE,
Y LA ACTIVIDAD MISONERA EN HISPANOAMERICA, SIN OLVIDAR LA
NECESIDAD DE IDÉNTICA ACCIÓN EVANGELIZADORA A EUROPA.
QUE LA SANGRE DE ESTAS MÁRTIRES MISIONERAS DE LA
CARIDAD SEAN FRUTO DE NUMEROSAS VOCACIONES.
QUE ELLAS DESDE EL CIELO, MÁRTIRES DE LA IGLESIA, RUEGUEN POR
TODOS.
»Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello
»Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la
Comentario: Rev. D. Joan Ant. MATEO i García (La Fuliola, Lleida, España)
«Padre, pequé contra el cielo y ante ti»
Hoy, domingo Laetare (“Alegraos”), cuarto de Cuaresma, escuchamos nuevamente
este fragmento entrañable del Evangelio según san Lucas, en el que Jesús justifica su práctica
inaudita de perdonar los pecados y recuperar a los hombres para Dios.
Siempre me he preguntado si la mayoría de la gente entendía bien la expresión “el hijo
pródigo” con la cual se designa esta parábola. Yo creo que deberíamos rebautizarla con el
nombre de la parábola del “Padre prodigioso”.
Efectivamente, el Padre de la parábola —que se conmueve viendo que vuelve aquel hijo
perdido por el pecado— es un icono del Padre del Cielo reflejado en el rostro de Cristo:
«Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó
efusivamente» (Lc 15,20). Jesús nos da a entender claramente que todo hombre, incluso el
más pecador, es para Dios una realidad muy importante que no quiere perder de ninguna
manera; y que Él siempre está dispuesto a concedernos con gozo inefable su perdón (hasta el
punto de no ahorrar la vida de su Hijo).
Este domingo tiene un matiz de serena alegría y, por eso, es designado como el domingo
“alegraos”, palabra presente en la antífona de entrada de la Misa de hoy: «Festejad a
Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis, alegraos de su alegría». Dios se ha
compadecido del hombre perdido y extraviado, y le ha manifestado en Jesucristo —muerto
y resucitado— su misericordia.
Juan Pablo II decía en su encíclica Dives in misericordia que el amor de Dios, en una historia
herida por el pecado, se ha convertido en misericordia, compasión. La Pasión de Jesús es la
medida de esta misericordia. Así entenderemos que la alegría más grande que damos a
Dios es dejarnos perdonar presentando a su misericordia nuestra miseria, nuestro pecado.
A las puertas de la Pascua acudimos de buen grado al sacramento de la penitencia,
a la fuente de la divina misericordia: daremos a Dios una gran alegría, quedaremos llenos
de paz y seremos más misericordiosos con los otros. ¡Nunca es tarde para levantarnos y
volver al Padre que nos ama!
este fragmento entrañable del Evangelio según san Lucas, en el que Jesús justifica su práctica
inaudita de perdonar los pecados y recuperar a los hombres para Dios.
Siempre me he preguntado si la mayoría de la gente entendía bien la expresión “el hijo
pródigo” con la cual se designa esta parábola. Yo creo que deberíamos rebautizarla con el
nombre de la parábola del “Padre prodigioso”.
Efectivamente, el Padre de la parábola —que se conmueve viendo que vuelve aquel hijo
perdido por el pecado— es un icono del Padre del Cielo reflejado en el rostro de Cristo:
«Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó
efusivamente» (Lc 15,20). Jesús nos da a entender claramente que todo hombre, incluso el
más pecador, es para Dios una realidad muy importante que no quiere perder de ninguna
manera; y que Él siempre está dispuesto a concedernos con gozo inefable su perdón (hasta el
punto de no ahorrar la vida de su Hijo).
Este domingo tiene un matiz de serena alegría y, por eso, es designado como el domingo
“alegraos”, palabra presente en la antífona de entrada de la Misa de hoy: «Festejad a
Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis, alegraos de su alegría». Dios se ha
compadecido del hombre perdido y extraviado, y le ha manifestado en Jesucristo —muerto
y resucitado— su misericordia.
Juan Pablo II decía en su encíclica Dives in misericordia que el amor de Dios, en una historia
herida por el pecado, se ha convertido en misericordia, compasión. La Pasión de Jesús es la
medida de esta misericordia. Así entenderemos que la alegría más grande que damos a
Dios es dejarnos perdonar presentando a su misericordia nuestra miseria, nuestro pecado.
A las puertas de la Pascua acudimos de buen grado al sacramento de la penitencia,
a la fuente de la divina misericordia: daremos a Dios una gran alegría, quedaremos llenos
de paz y seremos más misericordiosos con los otros. ¡Nunca es tarde para levantarnos y
volver al Padre que nos ama!
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