SAN AGUSTIN

¿Cómo aprender Humildad? ¡Sólo con humillaciones!
(Beata Teresa de Calcuta)

...Llenaos primero vosotros mismos; sólo así podréis dar a los demás. (San Agustín)

Dios no pretende de mí que tenga éxito. Sólo me exige que le sea fiel.
(Beata Teresa de Calcuta)

GOTA

... lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
(Beata Teresa de Calcuta)

Contento, Señor, Contento (San Alberto Hurtado)

...y ESO ES LA SANTIDAD, DEJAR QUE EL SEÑOR ESCRIBA NUESTRA HISTORIA... (Papa Francisco)

«No ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera...».
(Santa Ángela de la Cruz)

Reconoce cristiano, tu dignidad, que el Hijo de Dios se vino del Cielo, por salvar tu alma. (San León Magno)

jueves, 8 de septiembre de 2016

LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN MARÍA

(RV).- En su primera audiencia general de septiembre, en la víspera del día en el que la Iglesia Universal celebra la Natividad de la Virgen María, el Papa Francisco invitó a los peregrinos de tantas partes del mundo a rogar la intercesión de la Madre de Dios, para que dejándonos asombrar por la misericordia de su Hijo, que transforma el mundo, seamos misericordiosos:
«Mañana festejaremos la Natividad de la virgen María. Los invito, por su intercesión, a asombrarse ante las obras de misericordia que Jesús cumple en nuestras vidas, para convertirnos y llegar a ser nosotros mismos artesanos de misericordia.
Encomendándolos al amor compasivo de Dios Padre, rezo para que colmados de paz y alegría, se conviertan en misioneros de la misericordia de Jesús hacia todos, en sus hogares y comunidades».
Una vez más el Papa hizo hincapié en el Jubileo de la Misericordia, con sus mejores deseos para los peregrinos jubilares:
«Queridos amigos, les deseo que esta peregrinación reavive en ustedes la fe en el Dios de Jesucristo, que nos enseña que la misericordia es más poderosa que cualquier pecado.
A todos deseo que su peregrinación jubilar sea rica en frutos espirituales, para que, pasando con fe por la Puerta Santa, obtengan la indulgencia para ustedes, para sus seres queridos y para los difuntos.
Hermanos y hermanas, en particular durante este Año del Jubileo extraordinario de la Misericordia, abramos nuestros corazones a los dones de la bondad divina, del amor y del perdón. Roguemos por el fortalecimiento de nuestra fe, para llegar a ser signos e instrumentos de misericordia».
Y en la alegría que sigue vibrando en los corazones por la canonización de la Fundadora de las Misioneras y de los Misioneros de la Caridad, el Papa saludó y alentó a los jóvenes a los enfermos y a los recién casados:
«El Domingo pasado celebramos la canonización de la Madre Teresa de Calcuta.  Queridos jóvenes, sean como ella artesanos de misericordia. Queridos enfermos, sientan su cercanía compasiva, en especial en la hora de la cruz. Y, ustedes, queridos recién casados, invóquenla para que nunca falte en las familias el cuidado y la atención hacia los más débiles».
(CdM – RV)
(from Vatican Radio)

SANTA TERESA DE CALCUTA



SANTA TERESA DE CALCUTA



martes, 6 de septiembre de 2016

SANTA TERESA DE CALCUTA

Santa Teresa de Calcuta: 

Amor a Cristo en la Eucaristía y en los pobres 



Santa Teresa de Calcuta
La devoción de Santa Teresa de Calcuta a Cristo en la Eucaristía es sin duda en ella, y también en sus hijas, las Misioneras de la Caridad, uno de los rasgos principales de su fisonomía espiritual. El padre Edward Le Joly, que las atendió durante muchos años, lo testimonia con fuerza en su biografía, de la que reproduzco algunos fragmentos (La Madre Teresa, Palabra, Madrid 1994, 4ª ed., 141-143).
«Un periodista le preguntó a la Madre Teresa: “¿Qué es lo más importante, a su juicio, en la formación de las monjas?”. Respondió ella: “Lo más importante es que tengan un amor hondo, personal, al Santísimo Sacramento, de tal forma que encuentren a Jesús en la Eucaristía. Así podrán encontrarle también en el prójimo y servirle en los pobres“… A Cristo se le sigue encontrando en la tierra, aquí y ahora, de manera palpable. La clave de la formación que imparte a las Hermanas es Jesús presente en la Eucaristía y presente en el prójimo.
«En la Eucaristía está la Víctima del Sacrificio al que se incorporan las Hermanas, el Alimento que las sostiene y les da la fortaleza necesaria para llevar a cabo su labor apostólica, la Sagrada Presencia a la cual acuden para ofrecerle consuelo y amor y recibir inspiración y aliento.
«La Madre insiste en la importancia de hacer la oración ante el Santísimo Sacramento, de ser fieles a la hora de la adoración vespertina. Ella acompaña a todos los visitantes a visitar la capilla y les invita a saludar al Dueño de la casa. Se regocija cuando se entera de que los grupos de sus Colaboradores organizan horas de adoración ante el Sagrario…
«Las Hermanas pasan horas al día lejos de su convento, trabajando, mucho tiempo viajando o caminando por las calles, así que deben aprender a dialogar con el Señor en cualquier circunstancia y a encontrarle en cualquier parte. Hablando a las que van a profesar, siempre les insiste en la presencia de Dios. Enseguida lo comprenden y se dan cuenta de que está presente en su alma y ese descubrimiento convierte su oración en algo personal, íntimo, habitual.
«Quien ama a Jesús, practica los dos mandamientos: amor a Dios y al prójimo. Las Hermanas, por vocación divina, están llamadas al amor, a un amor total e incluso heroico. Descubren la presencia de Dios, que las conduce a El. Con amor y respeto, le sirven en el prójimo, curando las llagas de Cristo en los sufrimientos de sus hermanos y hermanas. Así, su alma se convierte en un tabernáculo. El Señor habita conmigo, en mí. Una vez, cuando le hablaba a la Madre de la presencia de Dios en el alma, me dijo:
«–¿La inhabitación? Sí, la olvidamos a veces.
«A la Madre le gusta sentirse cerca de Aquel a quien ama. Encuentra a Cristo en el Sagrario y en Sus hermanos los hombres. Él es laCabeza y ella y los demás hombres su Cuerpo. Cristo en el Sagrario y en los pobres que sufren esperan a las Hermanas; le visitan a El y atienden a los hombres. La devoción a la Sagrada Eucaristía atrae con fuerza a las almas amantes, y a quienes gustan de lo concreto y lo vivo. Varias Hermanas me han dicho que encuentran fuerza para llevar a cabo su tarea diaria y abrazar la Cruz en su oración ante el Santísimo Sacramento. “Señor acéptalo todo”, le dicen. “Todo es tuyo”…
«Para la Madre Teresa, la obediencia significa una completa disponibilidad al servicio de Cristo en cualquier circunstancia. Como San Francisco de Asís, pide a sus religiosas una perfecta sumisión a la voluntad de Dios manifestada en las órdenes de las Superioras, con espíritu de amor y pronta ejecución».
Veamos, más en concreto, cómo las Misioneras distribuyen en su horario el ora et labora.
* * *
ORA. Oración y adoración
Guardo sobre el horario de las Misioneras de la Caridad un información que una de ellas daba en una entrevista de hace unos años, cuando aún vivía la Madre fundadora. Quizá hoy esté en algo cambiado, pero no será en mucho.
«Nos levantamos a las cinco menos veinte y hacemos una hora de oración, meditando sobre la Palabra de Dios del día, rezando el Oficio y haciendo lectura espiritual. Luego viene el desayuno y la limpieza de casa. A las ocho tenemos la Misa y después hacemos apostolados dedicados a los pobres, a los que viven aquí o a los de fuera: todos los servicios que sean, incluida la atención a los enfermos de sida. A las doce paramos para hacer media hora de oración, seguida de la comida. Después, media hora de descanso. A las dos hacemos otra hora de oración. A las tres o tres y media, salimos de nuevo a hacer apostolado, hasta las siete. A esa hora nos recogemos a hacer oración durante media hora. A continuación, la cena y luego diez minutos más de oración. A las ocho y media nos reunimos para hacer media hora de recreación en común, después de lo cual volvemos a hacer oración durante otra media hora, de nueve a nueve y media de la noche. A las diez, si podemos, nos acostamos. Pero no todos los días son iguales. Los jueves, por ejemplo, rezamos más, y el primer jueves de cada mes hacemos una día de retiro, con dos horas de oración ante el Santísimo expuesto en el interior de la comunidad».
Es posible que conozcan ya ustedes aquella anécdota, en la que un europeo, admirado por la vida y labor de la M. Teresa y de sus hijas, le dijo: «Madre, yo esto no lo haría no por todo el oro del mundo». La Madre le contestó: «Ni yo tampoco, hijo, ni yo tampoco». Uno de sus lemas era: «Lo hacemos por Jesús». Y podría haber sido: «Lo hacemos por Jesús y con Jesús».
LABORA. Servicio a los pobres
Cuando las Hermanas no están orando ante el Señor, siguen estando con Él, sirviéndole en lo pobres: en comedores para pobres, albergues para mendigos, casas para enfermos o excarcelados, hogares para niños abandonados o ancianos moribundos, centros para enfermos mentales o afectados por el sida, etc. Y es de notar que, llevando una vida semejante, las Misioneras de la Caridad es una de la congregaciones religiosas actuales que tienen más vocaciones. La obra fue fundada en Calculta (1950) con tan sólo doce religiosas. Y hoy son más de 4.500, atendiendo orfanatos, centros de caridad, refugiados, alcohólicos, impedidos, pobres, sin hogar, enformas del sida, víctimas de inundaciones, epidemias y hambre por todo el mundo, con casas en Asia, África, América Latina, América del Norte, Europa y Australia.
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Otras Fundaciones hermanas
En torno a las Misioneras, y fundadas por la misma Madre Teresa, hay un buen número de asociaciones integradas por sacerdotes, laicos consagrados, voluntarios, etc. que participan de su vida espiritual y de sus trabajos apostólicos. Señalo algunas.
Hermanos Misioneros de la Caridad, fundados por la Madre Teresa y el Hermano Andrew en 1963. Se dedican a obras de caridad como leproserías para hombres, casas de acogida para toxicómanos, enfermos de sida, alcohólicos, jóvenes inadaptados, etc. Son unos 400 y no se ordenan sacerdotes.
Misioneras de la Caridad Contemplativas, fundadas en 1976 por la Madre Teresa y por Sor Nirmala (Superiora General). Las hermanas no son de estricta clausura, sino «contemplativas en el mundo».
Misioneros de la Caridad Contemplativos, fundados en 1979 por la Madre Teresa y el Padre Sebastián Vazhakala. Algunos Hermanos son ordenados sacerdotes.
Padres Misioneros de la Caridad, fundados en 1984 por la Madre Teresa y el Padre Joseph Langford. La Madre Teresa sabía que la pobreza más profunda de los hombres era la espiritual, y que ésta sólo puede ser erradicada con el ministerio sacerdotal. Los Padres Misioneros desempeñan su ministerio en las calles, barrios pobres, en las afueras de las poblaciones, y a otros lugares donde no llega la pastoral ordinaria.
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San Juan Pablo II y Santa Teresa de Calcuta
Entre los dos santos, como es sabido, hubo una gran amistad, fundada en una afinidad espiritual muy profunda, tanto en la devoción a la Eucaristía como en el amor servicial a los pobres. Recordaré aquí del Papa santo únicamente un texto muy hermoso de su exhortación apostólica Dominicæ Coenæ (1980, n.3), en el que no solamente manifiesta con fuerza su voluntad de estimular todas las formas tradicionales de la devoción eucarística, «oraciones personales ante el Santísimo, horas de adoración, exposiciones breves, prolongadas, anuales –las cuarenta horas–, bendiciones y procesiones eucarísticas, congresos eucarísticos», sino que afirma incluso que «la animación y el fortalecimiento del culto eucarístico son una prueba de esa auténtica renovación que el Concilio se ha propuesto y de la que es el punto central». Y sigue diciendo:
«La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del culto eucarístico. Jesús nos espera en este sacramento del amor. No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoración, en la contemplación llena de fe y abierta a la reparación por las graves faltas y delitos del mundo. No cese nunca nuestra adoración».
* * *
Santidad y fecundidad apostólica
Santa Teresa de Calcuta (1910-1997), Agnes Gonxha Bojaxhiu, albanesa, naturalizada india, iluminó al mundo –incluso el pagano– con la luz de la santidad, la luz deslumbrante de Cristo. Beatificada por Juan Pablo II en 2003, es canonizada por el papa Francisco en 2016. Conociendo su vida, comprobamos una vez más, sobre todo en las profesiones más altas, que un santo hace más por el Reino de Dios que diez mil mediocres, porque éstos, aunque no sean malos, apenas hacen bienes, y aún causan daños. En cambio, la unión de Santa Teresa de Calculta con Cristo fue tan grande, que participó de su omnipotencia benéfica y santificante. Siendo ella una mujer sencilla, sin especiales dones extraordinarios, fue la suya una vida sobre-humana, sólo explicable en sus efectos por la gracia sobre-natural, es decir, por obra del Espíritu Santo.
Demos gracias a Dios. 
José María Iraburu, sacerdote

lunes, 5 de septiembre de 2016

SANTA TERESA DE CALCUTA. MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS



SANTA TERESA DE CALCUTA

Misa de acción de gracias por la canonización de la Madre Teresa, 05/09/2016


A las 10 horas de esta mañana, en la plaza de San Pedro, el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, presidió la misa de acción de gracias por la canonización de la Madre Teresa.
A continuación el texto de la tarjeta Pietro Parolin entregado durante la celebración.:
Homilía del Card. Pietro Parolin
Señores Cardenales,
queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,
distinguidas autoridades,
queridos misioneros, y las Misioneras de la Caridad,
peregrinos y devotos,
hermanos y hermanas en Cristo,
Hoy estamos de vuelta en la plaza de San Pedro, numerosos y lleno de alegría, para dar gracias al Señor por el don de la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, Santa Teresa de Calcuta.
Lo mucho que tenemos motivos para estar profundamente agradecidos al Señor! Le damos las gracias por el testimonio heroico de los Santos de fe, por el cual Él siempre hace fecundo su Iglesia y se entrega a nosotros, sus hijos, una señal segura de su amor (cf .. Prefacio II de los Santos).
Le damos las gracias, en particular, por darnos Santa Teresa de Calcuta, quien, con su oración incesante, la fuente de las grandes obras de misericordia corporal y espiritual, era un claro reflejo del amor de Dios y un maravilloso ejemplo de servicio a los demás , especialmente a los más pobres, abandonados, abandonados: el espejo y el ejemplo de la que extraer una valiosa orientación y estímulo para vivir como buenos discípulos del Señor, para convertirnos de la apatía y la mediocridad, que seamos todos inflamado por el fuego del amor de Cristo: " Cáritas Cristo nos apremia " , el amor de Cristo nos apremia, el amor de Cristo nos apremia (2 Cor. 5:14).
Madre Teresa le gusta llamarse a sí mismo " un lápiz en las manos del Señor ." Pero este tipo de poemas de amor, de la compasión, la comodidad y la alegría ha sido capaz de escribir ese pequeño lápiz! Poemas de amor y ternura por los más pobres entre los pobres, a los cuales consagró su vida!
Ella por lo tanto se refiere a una percepción clara de su " vocación dentro de una vocación ", que tenía en septiembre de 1946, cuando se dirigía a un retiro: " Abrí los ojos ante el sufrimiento y comprendido profundamente la esencia de mi vocación [... ] me sentí que el Señor me estaba pidiendo que renunciar a la vida tranquila dentro de mi congregación religiosa a salir a las calles para servir a los pobres. Era una orden. No fue una sugerencia, una invitación o una propuesta "(Cit. En Renzo Allegri,Madre Teresa me dijo , ancla Ed., Milán, 2010).
Madre Teresa " nos ha abierto los ojos a los que sufren ", abrazó con una mirada de compasión, todo su ser se consultó y se agitó por este encuentro, que tiene - en cierto sentido - atravesado el corazón, siguiendo Jesús, que fue movido por el sufrimiento de la criatura humana, incapaz de recuperarse por sí sola.
Como se lee a la luz de su historia, las palabras de Francisco dirigirse a nosotros en el Bull proclamando el Jubileo de la Merced, cuando escribe: "No caer en la indiferencia que humilla, nell'abitudinarietà que adormece la mente e impide descubrir la novedad, el cinismo que destruye. Abramos los ojos para ver las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas de la dignidad privada, y vamos a sentir provocado a escuchar su grito de ayuda. Nuestras manos están agarrando sus manos y vamos a ellos para nosotros porque se sienten el calor de nuestra presencia, la amistad y la fraternidad " (MV n. 15).
Pero, ¿qué es el "secreto" de la Madre Teresa? Desde luego no es un secreto, ya que acabamos de proclamar en voz alta en el Evangelio: "En verdad os digo que todo lo que hizo para los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí" (Mt 25: , 40).
Madre Teresa descubrió en los pobres el rostro de Cristo " que se hizo pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza" (2 Cor. 8,9) y respondió a su amor sin medida con un inmenso amor por los pobres . "Cáritas Cristo nos apremia" , el amor de Cristo nos apremia, el amor de Cristo nos (2 Cor. 5:14) impulsa.
Ella podría ser una señal de la misericordia tan brillante - " Misericordia era para ella" sal "que dio sabor a todo su trabajo y la" luz "que ilumina la oscuridad de aquellos que ya no tenían incluso las lágrimas para llorar a sus la pobreza y el sufrimiento " ,dijo el Papa en su homilía de ayer - porque dejó iluminado por Cristo, adorado, amado y elogiado en la Eucaristía, como ella explicó:" nuestras vidas deben ser alimentados de forma continua por la Eucaristía, porque, si no fuéramos capaces de ver a Cristo bajo las especies del pan, no habría posible encontrar incluso en las humildes apariencias de cuerpos gravemente reducidos a los pobres "(cf. Teresa de Calcuta , el amor que apaga la sed , p. 16).
También sabía bien que una de las formas más terribles de la pobreza es conocer no querido, no deseado, despreciado. Un tipo de pobreza también está presente en los países y en las familias menos pobres, incluso en personas que pertenecen a las categorías que tienen los medios y la capacidad, pero que experimentan el vacío interior de haber perdido el sentido y la dirección de la vida o son golpeados violentamente por la desolación de lazos rotos, la dureza de la soledad, la sensación de ser olvidados por todos, o no sirven a nadie.
Esto ha llevado a identificar al niño por nacer y amenazado en su existencia como " los más pobres de los pobres ." Cada uno de ellos, de hecho, depende, más que cualquier otro ser humano, por el amor y el cuidado de la madre y la protección de la sociedad. El diseño no tiene nada de sus propias, todas sus esperanzas y necesidades está en manos de otros. Él trae consigo un proyecto de vida y el futuro y necesita ser aceptado y protegido de manera que puede llegar a ser lo que ya es: uno de nosotros, que el Señor ha visto desde toda la eternidad para una gran misión que cumplir, el de " amor y que es amado ", como la Madre Teresa le gustaba decir.
Ella, por lo tanto, confiadamente defendido la vida por nacer, con la franqueza de expresión y la linealidad de la acción, que es la señal de la luz de la presencia de los profetas y de los Santos, que no se arrodillan a nadie, excepto el Todopoderoso, soy interiormente libre porque interiormente fuerte y no se inclinan ante las modas o los ídolos del momento, pero se reflejan en la conciencia iluminada por el sol del Evangelio.
En ella, descubrimos que binomial feliz e inseparable entre el ejercicio heroico de la caridad y claridad en el anuncio de la verdad, vemos el ajetreo constante, impulsado por la profundidad de la contemplación, el misterio de la buena hecho en humildad y sin fatiga, el resultado de un amor que " duele ".
En este sentido, se afirma en el famoso discurso para el Premio Nobel en Oslo el 11 de diciembre, 1979: " Es muy importante para nosotros para darse cuenta de que el amor, para ser verdad, tiene que doler. Que se lesionó Jesús de amarnos, le ha hecho daño ". Dio las gracias a la presente y futuras benefactores dijo: " No quiero que me des tu superflua, quiero que me des hasta que duela ".
Creo que estas palabras son como un umbral más allá del cual entramos en el abismo que rodeaba la vida de Santa, en esas alturas, y en esas profundidades que son difíciles de explorar porque traza cerca el sufrimiento de Cristo, su entrega incondicional amando y heridas muy profundas que tuvieron que sufrir.
Y 'la densidad insondable de la Cruz, este " daño " el bien hecho por el amor de Dios, a causa de la fricción que causa a todos aquellos que resisten, debido a las limitaciones de las criaturas, su pecado y la muerte que es la paga.
Y es también - como lo demuestran las muchas cartas enviadas a su director espiritual - "la noche oscura de la fe" , en el que vivir el amor ardiente por el Señor crucificado y para los hermanos necesitados y la atención de pan, una fe sólida y puro, y - al mismo tiempo - la tremenda sensación de lejanía de Dios y de su silencio. Algo parecido al grito de Cristo en la cruz: " Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado ?" (Mt 27,46).
Otra palabra, los siete hablado por Jesús durante su agonía en la cruz, ella quería que fuera escrito en Inglés en cada casa de su congregación, al lado del Crucificado: " Tengo sed ," Tengo sed: sed de agua fresca y clara , sed de almas a la consola y para ser redimido por su fealdad y los hacen hermosa y agradable a los ojos de Dios, sed de Dios, de su presencia vital y luminosa. " Tengo sed ": esta es la sed que quema en la Madre Teresa, su cruz y exaltación, su tormento y gloria.
Ella en esta vida, por el bien realizado, recibió el Premio Nobel de la Paz y muchos otros premios y ha visto el florecimiento de su trabajo, sobre todo en las congregaciones de las Hermanas de la Caridad y los Hermanos Misioneros de la Caridad fue fundada continuarlo . Ahora en el cielo, con María, la Madre de Dios y todos los santos, recibe el premio más bien preparado para ella desde la fundación del mundo, el premio reservado para los justos, los mansos, los humildes de corazón, los que, dando la bienvenida a los pobres , aceptar a Cristo.
Cuando la Madre Teresa pasó de esta tierra al Cielo, 5 de septiembre de 1997, durante unos minutos largos Calcuta permaneció completamente sin luz. Usted en esta tierra fue una señal clara que indicaba el cielo. En el día de su muerte, el Cielo ha querido ofrecer un sello en su vida y nos dicen que un nuevo semáforo se había puesto en nosotros. Ahora, después del reconocimiento "oficial" de la santidad, que brilla aún más vívida. Que esta luz, que es la luz eterna del Evangelio, siga iluminando nuestra peregrinación en la tierra y los caminos de este mundo difícil!
Santa Teresa de Calcuta, ruega por nosotros!
[01390-IT.01] [Texto original: italiano]
[B0620-XX.02]

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 VATICANO, 05 Sep. 16 / 03:46 am (ACI).- Miles de personas participaron por la mañana en el Vaticano de la Misa de acción de gracias por la canonización de la Madre Teresa de Calcuta justo en el día que se celebra también la Fiesta de Santa Teresa de Calcuta cuando se cumplen 19 años de su muerte.
La celebración fue presidida por el Secretario de Estado, Cardenal Pietro Parolin, quien afirmó en la homilía que la santa nunca se dejó llevar por las modas ni se inclinó ante los poderosos y los ídolos del momento.
Madre Teresa “defendió con coraje la vida por nacer, con esa franqueza de palabra y linealidad de acción que es la señal más luminosa de la presencia de los profetas y de los santos, los cuales no se arrodillaban a ninguno excepto ante el Omnipotente, son interiormente libres porque son fuertes y no se inclinan frente a las modas o los ídolos del momento, sino que se reflejan en la conciencia iluminada del sol del Evangelio”.
“¡Cuántos motivos tenemos para estar profundamente agradecidos al Señor!”, exclamó el purpurado. “Le damos gracias por el heroico testimonio de fe de los santos con el cual Él hace siempre fecunda suIglesia y nos dona a nosotros, sus hijos, un signo seguro de su amor”.
Sobre la nueva santa afirmó que “con su incesante oración, que nacía de grandes obras de misericordia corporal y espiritual, fue un nítido espejo del amor de Dios y un admirable ejemplo de servicio al prójimo, especialmente a las personas más pobres, abandonadas”.
Madre Teresa “amaba definirse como un ‘lápiz en las manos del Señor’” y “abrió los ojos al sufrimiento, la abrazó con la mirada de compasión, todo su ser ha sido interpelado y movido por este encuentro que le ha –en cierto sentido– perforado el corazón, sobre el ejemplo de Jesús, que se ha conmovido por el sufrimiento de la criatura humana, incapaz de recuperarse sola”.
El Cardenal se preguntó a qué se debía el secreto de la santa y respondió que “no es ciertamente un secreto, porque lo acabamos de proclamar en voz alta en el Evangelio: ‘En verdad os digo: todo aquello que habéis hecho a uno de estos hermanos míos, me lo habéis hecho a mí’”.
Por otro lado, destacó que “fue un signo de misericordia muy luminoso”. “Ella sabía que una de las formas más agudas de pobreza consiste en saberse no amado, no deseados, despreciados”. “Una especie de pobreza presente también en los países, en las familias menos pobres, también en las personas pertenecientes a categorías que disponen de medios y posibilidad, pero que experimentan el voto interior de haber perdido el significado y la dirección de la vida o son violentamente golpeados por la desolación de los vínculos rotos, de la dureza de la soledad, de la sensación de ser olvidado por todo o de no servir a ninguno”.
En la homilía, el Secretario de Estado Vaticano también recordó que “identificó a los niños todavía no nacidos o amenazados en su existencia con los ‘más pobres de entre los pobres’”.
En “Madre Teresa descubrimos aquél feliz e inseparable binomio entre el ejercicio heroico de la caridad y la claridad en la proclamación de la verdad”.
“Ahora en el Paraíso, con María Madre de Dios y todos los santos, recibe el premio más alto preparado para ella desde la fundación del mundo, el premio reservado a los justos, a los mansos, a los humildes de corazón, a aquellos que, acogiendo a los pobres, acogen a Cristo”.
Pietro Parolin recordó que el 5 de septiembre de 1997 falleció Madre Teresa. “En el día de su muerte el cielo quiere ofrecer un sello a su vida y comunicarnos que una nueva luz se había encendido encima nuestro”. “Ahora, después del reconocimiento ‘oficial’ de su santidad, brilla más”, dijo.
“¡Que esta luz, que es la luz eterna del Evangelio, continúe iluminando nuestra peregrinación terrena y los sentires de este difícil mundo!".

viernes, 2 de septiembre de 2016

BREVE BIOGRAFÍA DE MADRE TERESA DE CALCUTA

Madre Teresa de Calcuta (1910-1997)

    
“De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja Católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”. De pequeña estatura, firme como una roca en su fe, a Madre Teresa de Calcuta le fue confiada la misión de proclamar la sed de amor de Dios por la humanidad, especialmente por los más pobres entre los pobres. “Dios ama todavía al mundo y nos envía a ti y a mi para que seamos su amor y su compasión por los pobres”. Fue un alma llena de la luz de Cristo, inflamada de amor por Él y ardiendo con un único deseo:“saciar su sed de amor y de almas” .
Esta mensajera luminosa del amor de Dios nació el 26 de agosto de 1910 en Skopje, una ciudad situada en el cruce de la historia de los Balcanes. Era la menor de los hijos de Nikola y Drane Bojaxhiu, recibió en el bautismo el nombre de Gonxha Agnes, hizo su Primera Comunión a la edad de cinco años y medio y recibió la Confirmación en noviembre de 1916. Desde el día de su Primera Comunión, llevaba en su interior el amor por las almas. La repentina muerte de su padre, cuando Gonxha tenía unos ocho años de edad, dejó a la familia en una gran estrechez financiera. Drane crió a sus hijos con firmeza y amor, influyendo grandemente en el carácter y la vocación de si hija. En su formación religiosa, Gonxha fue asistida además por la vibrante Parroquia Jesuita del Sagrado Corazón, en la que ella estaba muy integrada.
Cuando tenía dieciocho años, animada por el deseo de hacerse misionera, Gonxha dejó su casa en septiembre de 1928 para ingresar en el Instituto de la Bienaventurada Virgen María, conocido como Hermanas de Loreto, en Irlanda. Allí recibió el nombre de Hermana María Teresa (por Santa Teresa de Lisieux). En el mes de diciembre inició su viaje hacia India, llegando a Calcuta el 6 de enero de 1929. Después de profesar sus primeros votos en mayo de 1931, la Hermana Teresa fue destinada a la comunidad de Loreto Entally en Calcuta, donde enseñó en la Escuela para chicas St. Mary. El 24 de mayo de 1937, la Hermana Teresa hizo su profesión perpétua convirtiéndose entonces, como ella misma dijo, en “esposa de Jesús” para “toda la eternidad”. Desde ese momento se la llamó Madre Teresa. Continuó a enseñar en St. Mary convirtiéndose en directora del centro en 1944. Al ser una persona de profunda oración y de arraigado amor por sus hermanas religiosas y por sus estudiantes, los veinte años que Madre Teresa transcurrió en Loreto estuvieron impregnados de profunda alegría. Caracterizada por su caridad, altruismo y coraje, por su capacidad para el trabajo duro y por un talento natural de organizadora, vivió su consagración a Jesús entre sus compañeras con fidelidad y alegría. 
El 10 de septiembre de 1946, durante un viaje de Calcuta a Darjeeling para realizar su retiro anual, Madre Teresa recibió su “inspiración,” su “llamada dentro de la llamada”. Ese día, de una manera que nunca explicaría, la sed de amor y de almas se apoderó de su corazón y el deseo de saciar la sed de Jesús se convirtió en la fuerza motriz de toda su vida. Durante las sucesivas semanas y meses, mediante locuciones interiores y visiones, Jesús le reveló el deseo de su corazón de encontrar “víctimas de amor” que “irradiasen a las almas su amor”.“Ven y sé mi luz”, Jesús le suplicó. “No puedo ir solo”. Le reveló su dolor por el olvido de los pobres, su pena por la ignorancia que tenían de Él y el deseo de ser amado por ellos. Le pidió a Madre Teresa que fundase una congregación religiosa, Misioneras de la Caridad, dedicadas al servicio de los más pobres entre los pobres. Pasaron casi dos años de pruebas y discernimiento antes de que Madre Teresa recibiese el permiso para comenzar. El 17 de agosto de 1948 se vistió por primera vez con el sari blanco orlado de azul y atravesó las puertas de su amado convento de Loreto para entrar en el mundo de los pobres.
Después de un breve curso con las Hermanas Médicas Misioneras en Patna, Madre Teresa volvió a Calcuta donde encontró alojamiento temporal con las Hermanitas de los Pobres. El 21 de diciembre va por vez primera a los barrios pobres. Visitó a las familias, lavó las heridas de algunos niños, se ocupó de un anciano enfermo que estaba extendido en la calle y cuidó a una mujer que se estaba muriendo de hambre y de tuberculosis. Comenzaba cada día entrando en comunión con Jesús en la Eucaristía y salía de casa, con el rosario en la mano, para encontrar y servir a Jesús en “los no deseados, los no amados, aquellos de los que nadie se ocupaba”. Después de algunos meses comenzaron a unirse a ella, una a una, sus antiguas alumnas. 
El 7 de octubre de 1950 fue establecida oficialmente en la Archidiócesis de Calcuta la nueva congregación de las Misioneras de la Caridad. Al inicio de los años sesenta, Madre Teresa comenzó a enviar a sus Hermanas a otras partes de India. El Decreto de Alabanza, concedido por el Papa Pablo VI a la Congregación en febrero de 1965, animó a Madre Teresa a abrir una casa en Venezuela. Ésta fue seguida rápidamente por las fundaciones de Roma, Tanzania y, sucesivamente, en todos los continentes. Comenzando en 1980 y continuando durante la década de los años noventa, Madre Teresa abrió casas en casi todos los países comunistas, incluyendo la antigua Unión Soviética, Albania y Cuba.
Para mejor responder a las necesidades físicas y espirituales de los pobres, Madre Teresa fundó los Hermanos Misioneros de la Caridad en 1963, en 1976 la rama contemplativa de las Hermanas, en 1979 los Hermanos Contemplativos y en 1984 los Padres Misioneros de la Caridad. Sin embargo, su inspiración no se limitò solamente a aquellos que sentían la vocación a la vida religiosa. Creó los Colaboradores de Madre Teresa y los Colaboradores Enfermos y Sufrientes, personas de distintas creencias y nacionalidades con los cuales compartió su espíritu de oración, sencillez, sacrificio y su apostolado basado en humildes obras de amor. Este espíritu inspiró posteriormente a los Misioneros de la Caridad Laicos. En respuesta a las peticiones de muchos sacerdotes, Madre Teresa inició también en 1981 elMovimiento Sacerdotal Corpus Christi como un“pequeño camino de santidad” para aquellos sacerdotes que deseasen compartir su carisma y espíritu. 
Durante estos años de rápido desarrollo, el mundo comenzó a fijarse en Madre Teresa y en la obra que ella había iniciado. Numerosos premios, comenzando por el Premio Indio Padmashri en 1962 y de modo mucho más notorio el Premio Nobel de la Paz en 1979, hicieron honra a su obra. Al mismo tiempo, los medios de comunicación comenzaron a seguir sus actividades con un interés cada vez mayor. Ella recibió, tanto los premios como la creciente atención “para gloria de Dios y en nombre de los pobres”. 
Toda la vida y el trabajo de Madre Teresa fue un testimonio de la alegría de amar, de la grandeza y de la dignidad de cada persona humana, del valor de las cosas pequeñas hechas con fidelidad y amor, y del valor incomparable de la amistad con Dios. Pero, existía otro lado heroico de esta mujer que salió a la luz solo después de su muerte. Oculta a todas las miradas, oculta incluso a los más cercanos a ella, su vida interior estuvo marcada por la experiencia de un profundo, doloroso y constante sentimiento de separación de Dios, incluso de sentirse rechazada por Él, unido a un deseo cada vez mayor de su amor. Ella misma llamó“oscuridad” a su experiencia interior. La “dolorosa noche” de su alma, que comenzó más o menos cuando dio inicio a su trabajo con los pobres y continuó hasta el final de su vida, condujo a Madre Teresa a una siempre más profunda unión con Dios. Mediante la oscuridad, ella participó de la sed de Jesús (el doloroso y ardiente deseo de amor de Jesús) y compartió la desolación interior de los pobres.
Durante los últimos años de su vida, a pesar de los cada vez más graves problemas de salud, Madre Teresa continuó dirigiendo su Instituto y respondiendo a las necesidades de los pobres y de la Iglesia. En 1997 las Hermanas de Madre Teresa contaban casi con 4.000 miembros y se habían establecido en 610 fundaciones en 123 países del mundo. En marzo de 1997, Madre Teresa bendijo a su recién elegida sucesora como Superiora General de las Misioneras de la Caridad, llevando a cabo sucesivamente un nuevo viaje al extranjero. Después de encontrarse por última vez con el Papa Juan Pablo II, volvió a Calcuta donde transcurrió las últimas semanas de su vida recibiendo a las personas que acudían a visitarla e instruyendo a sus Hermanas. El 5 de septiembre, la vida terrena de Madre Teresa llegó a su fin. El Gobierno de India le concedió el honor de celebrar un funeral de estado y su cuerpo fue enterrado en la Casa Madre de las Misioneras de la Caridad. Su tumba se convirtió rápidamente en un lugar de peregrinación y oración para gente de fe y de extracción social diversa (ricos y pobres indistintamente). Madre Teresa nos dejó el ejemplo de una fe sólida, de una esperanza invencible y de una caridad extraordinaria. Su respuesta a la llamada de Jesús, “Ven y sé mi luz”, hizo de ella una Misionera de la Caridad, una “madre para los pobres”, un símbolo de compasión para el mundo y un testigo viviente de la sed de amor de Dios.
Menos de dos años después de su muerte, a causa de lo extendido de la fama de santidad de Madre Teresa y de los favores que se le atribuían, el Papa Juan Pablo II permitió la apertura de su Causa de Canonización. El 20 de diciembre del 2002 el mismo Papa aprobó los decretos sobre la heroicidad de las virtudes y sobre el milagro obtenido por intercesión de Madre Teresa.
Beatificada por el Papa Juan Pablo II el 19 de Octubre de 2003.
Tras reconocer el segundo milagro por su intercesión, será Canizada por el Papa Francisco el 4 de Septiembre de 2016