SAN AGUSTIN

¿Cómo aprender Humildad? ¡Sólo con humillaciones!
(Beata Teresa de Calcuta)

...Llenaos primero vosotros mismos; sólo así podréis dar a los demás. (San Agustín)

Dios no pretende de mí que tenga éxito. Sólo me exige que le sea fiel.
(Beata Teresa de Calcuta)

GOTA

... lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
(Beata Teresa de Calcuta)

Contento, Señor, Contento (San Alberto Hurtado)

...y ESO ES LA SANTIDAD, DEJAR QUE EL SEÑOR ESCRIBA NUESTRA HISTORIA... (Papa Francisco)

«No ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera...».
(Santa Ángela de la Cruz)

Reconoce cristiano, tu dignidad, que el Hijo de Dios se vino del Cielo, por salvar tu alma. (San León Magno)

sábado, 16 de marzo de 2013

MADRE TERESA DE CALCUTA . RECEMOS




RECEMOS



RECEMOS


OREMOS POR LOS SACERDOTES





Preces por los sacerdotes
A nuestro Santísimo Padre, el Papa,
ENVUÉLVELO EN TU GRACIA, SEÑOR.
A los Cardenales y delegados Pontificios,
ENVÍALES TU LUZ, SEÑOR.
A los Arzobispos y Obispos,
DALES TUS DONES, SEÑOR.
A los sacerdotes formadores en los seminarios,
DALES TU CIENCIA, SEÑOR.
A los sacerdotes Diocesanos,
NUNCA LOS DEJES, SEÑOR.
A los sacerdotes religiosos,
HAZLOS PERFECTOS, SEÑOR.
A los sacerdotes encargados de los hospitales,
DALES CONSTANCIA, SEÑOR.
A los sacerdotes enfermos,
SÁNALOS, SEÑOR.
A los sacerdotes tibios,
AUMÉNTALES SU FERVOR, SEÑOR.
A los sacerdotes débiles,
FORTALÉCELOS, SEÑOR.
A los sacerdotes tentados,
DALES EL TRIUNFO, SEÑOR.
A los sacerdotes en pecado,
DALES TU GRACIA Y PERDÓN, SEÑOR.
A los sacerdotes pobres,
SOCÓRRELOS, SEÑOR.
A los sacerdotes celosos,
AYÚDALOS, SEÑOR.
A los sacerdotes que desean amarte,
ENCIÉNDELOS, SEÑOR.
A los sacerdotes tristes,
CONSUÉLALOS, SEÑOR.
A los sacerdotes turbados,
DALES PAZ, SEÑOR.
A los sacerdotes ancianos,
SOSTÉNLOS, SEÑOR.
A los sacerdotes jóvenes,
IMPÚLSALOS A TU GLORIA, SEÑOR.
A los sacerdotes aislados,
ACOMPÁÑALOS, SEÑOR.
A los sacerdotes atados a lo terreno,
ROMPE SUS CADENAS , SEÑOR.
A los sacerdotes misioneros,
PROTÉGELOS, SEÑOR.
A los sacerdotes predicadores,
ILUMÍNALOS, SEÑOR.
A los sacerdotes directores de almas,
INSTRÚYELOS, SEÑOR.
 A los sacerdotes párrocos,
CONCÉDELES LA VIRTUD DE SERVIR A LOS DEMÁS, SEÑOR.
De los sacerdotes vicarios,
NO TE APARTES, SEÑOR.
A los sacerdotes difuntos,
DALES TU GLORIA, SEÑOR.
De toda tu Iglesia purgante y  militante,
APIÁDATE, SEÑOR.
A todos los sacerdotes,
CONCÉDELES LA VIRTUD DE LA PUREZA, LA ALEGRÍA DE SERVIRTE EN LA OBEDIENCIA Y EL DON DE LA PERSEVERANCIA, DANDO TESTIMONIO DE TI, SEÑOR.
Santo Cura de Ars



Oh, Jesús, Pastor eterno de las almas,
                               AMÉN
Ruega por cada uno de los  sacerdotes, por su fidelidad y dedicación pastoral al servicio de  Dios y de los Sacramentos

Dadnos muchos y santos sacerdotes y haz de nuestras familias semilleros de vocaciones.

viernes, 15 de marzo de 2013

PRIMERA HOMILIA DE S.S. FRANCISCO



Santa Misa Capilla Sixtina. 14.3.13

VATICANO, 15 Mar. 13 / 09:51 am (ACI).- El 14 de marzo el Papa Francisco celebró una Misa de acción de gracias con los cardenales electores que lo eligieron en el Cónclave el día anterior. Esta es la homilía completa que pronunció ese día.
"En estas tres lecturas veo que hay algo en común: es el movimiento. En la primera lectura, el movimiento en el camino; en la segunda lectura, el movimiento en la edificación de la Iglesia; en la tercera, en el Evangelio, el movimiento en la confesión. Caminar, edificar, confesar.
Caminar. «Casa de Jacob, venid; caminemos a la luz del Señor» (Is 2,5). Ésta es la primera cosa que Dios ha dicho a Abrahán: Camina en mi presencia y sé irreprochable. Caminar: nuestra vida es un camino y cuando nos paramos, algo no funciona. Caminar siempre, en presencia del Señor, a la luz del Señor, intentando vivir con aquella honradez que Dios pedía a Abrahán, en su promesa.
Edificar. Edificar la Iglesia. Se habla de piedras: las piedras son consistentes; pero piedras vivas, piedras ungidas por el Espíritu Santo. Edificar la Iglesia, la Esposa de Cristo, sobre la piedra angular que es el mismo Señor. He aquí otro movimiento de nuestra vida: edificar.
Tercero, confesar. Podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Acabaremos siendo una ONG que da pena, pero no la Iglesia, Esposa del Señor. Cuando no se camina, se está parado. ¿Qué ocurre cuando no se edifica sobre piedras? Sucede lo que ocurre a los niños en la playa cuando construyen castillos de arena. Todo se viene abajo. No es consistente. Cuando no se confiesa a Jesucristo, me viene a la memoria la frase de Léon Bloy: «Quien no reza al Señor, reza al diablo». Cuando no se confiesa a Jesucristo, se confiesa la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio.
Caminar, edificar, construir, confesar. Pero la cosa no es tan fácil, porque en el caminar, en el construir, en el confesar, a veces hay temblores, existen movimientos que no son precisamente movimientos del camino: son movimientos que nos hacen retroceder.
Este Evangelio prosigue con una situación especial. El mismo Pedro que ha confesado a Jesucristo, le dice: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Te sigo, pero no hablemos de cruz. Esto no tiene nada que ver. Te sigo de otra manera, sin la cruz. Cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor.
Quisiera que todos, después de estos días de gracia, tengamos el valor, precisamente el valor, de caminar en presencia del Señor, con la cruz del Señor; de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor, derramada en la cruz; y de confesar la única gloria: Cristo crucificado. Y así la Iglesia avanzará.
Deseo que el Espíritu Santo, por la plegaria de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda a todos nosotros esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo crucificado. Que así sea".

EL PAPA FRANCISCO ANTE LOS CARDENALES


El Papa a los cardenales: «Demos a los jóvenes la sabiduría de la vida»

«Valor, hermanos: Probablemente la mitad de nosotros está en la vejez. Y la vejez, se dice, es la sede la sabiduría de la vida. Los viejos tienen la sabiduría que les da el haber caminado mucho. Como los ancianos Simeón y Ana en el templo, cuya sabiduría les hizo reconocer a Jesús. Demos esta sabiduría a los jóvenes: como el buen vino, que con los años se vuelve todavía mejor, demos a los jóvenes la sabiduría de la vida». Así ha hablado esta mañana el Papa Francisco a los cardenales en su primer encuentro con todos los miembros del Sacro Colegio, electores y no electores, en la Sala Clementina.
15/03/13 4:44 PM | Imprimir | Enviar
(VIS) El pontífice ha improvisado varias veces durante su discurso, como cuando ha informado a los purpurados, de que uno de ellos, el cardenal Jorge Mejía había tenido un infarto y estaba ingresado en una clínica romana. «Su salud es estable –ha dicho– y manda saludos para todos».
El Papa había escuchado antes las palabras de saludo, en nombre de todos los miembros del Colegio cardenalicio, del Cardenal Decano, Angelo Sodano:
«Demos gracias a Dios Nuestro Señor. Es la invitación litúrgica que nosotros, los Padres Cardenales nos dirigimos recíprocamente, entre los seniores y los juniores, para agradecer al Señor el don que ha hecho a su Santa Iglesia dándole un nuevo Pastor... Sepa, Santo Padre, que todos nosotros, sus cardenales, estamos a su entera disposición buscando formar con Usted el Cenáculo Apostólico de la Iglesia naciente, el cenáculo de Pentecostés. Procuraremos mantener 'la mente abierta y el corazón creyente' como Usted ha escrito en su Libro de Meditaciones».
En su discurso, el Papa Francisco ha afirmado que el encuentro de hoy quería ser «casi una prolongación de la intensa comunión eclesial», experimentada durante el Cónclave. «Animados por un profundo sentido de responsabilidad y alentados por un gran amor por Cristo y por su Iglesia –ha recordado– hemos rezado juntos, compartiendo fraternalmente nuestros sentimientos, nuestras experiencias y reflexiones. En este clima de gran cordialidad han crecido el conocimiento y la apertura mutuas».
Y, de nuevo, improvisando, ha añadido que esos sentimientos eran «buenos porque somos hermanos. Algunos me han dicho que los cardenales son los sacerdotes del Santo Padre y yo creo que la cercanía y la amistad nos sentarán bien a todos». «Precisamente la cercanía y la apertura nos han facilitado la docilidad al acción del Espíritu Santo, el Paráclito, el protagonista supremo de toda iniciativa y manifestación de fe», y de nuevo, dejando los papeles del discurso ha añadido. «Es curioso, yo pienso que el Paráclito da todas las diferencias en las Iglesias y parece cómo si fuera un apóstol de Babel. Pero, por otra parte, es éso lo que forma la unidad de estas diferencias no en la homogeneidad, sino en la armonía. Me acuerdo de un Padre de la Iglesia que lo definía así: Ipse harmonia est. Este Paráclito que nos da a cada uno carismas diversos, nos une en esta comunidad de Iglesia que adora al Padre, al Hijo y a él, al Espíritu Santo».
El Santo Padre ha recordado el período del Cónclave, «lleno de significado no solo para el Colegio Cardenalicio sino para todos los fieles. En estos días hemos sentido muy de cerca el afecto y la solidaridad de la Iglesia universal y también el interés de tantas personas que, incluso sin compartir nuestra fe, miran con respeto y admiración a la Santa Sede». Asimismoha expresado su agradecimiento a todos los cardenales por su cooperación en la guía de la Iglesia durante la Sede Vacante, desde el cardenal Angelo Sodano, Decano del Colegio Cardenalicio, al Camarlengo, cardenal Tarcisio Bertone y al cardenal Giovanni Battista Re «que ha sido nuestro jefe en el Cónclave».
«Pienso con profundo afecto y con gratitud en mi venerado predecesor, Benedicto XVI que en estos años de pontificado ha enriquecido y vigorizado a la Iglesia con su magisterio, su bondad, su guía, su fe, su humildad y su mansedumbre que permanecen como patrimonio espiritual para todos». Y ha señalado que «como tantas veces, con sus enseñanzas y, por último, con su gesto valeroso y humilde, nos ha recordado Benedicto XVI, es Cristo el que guía a la Iglesia por medio de su Espíritu. El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia, con su fuerza que vivifica y une hace un sólo cuerpo de muchos: el Cuerpo místico de Cristo».

No ceder al pesimismo

«No cedamos nunca al pesimismo, a la amargura que el diablo nos propone cada día, no cedamos al desaliento. Tenemos la firme certeza que el Espíritu Santo da a la Iglesia, con su hálito potente, el valor de perseverar y también de buscar nuevos métodos de evangelización, para llevar el Evangelio hasta los extremos confines de la tierra. La verdad cristiana es atrayente y persuasiva porque responde al deseo profundo de la existencia humana anunciando de forma convincente que Cristo es el único Salvador de toda la persona y de todos los seres humanos. Este anuncio es tan válido hoy como lo fue al principio del cristianismo cuando tuvo lugar la gran expansión misionera del Evangelio».
«Ahora volveréis a vuestras sedes para continuar con vuestro ministerio, enriquecidos por la experiencia de estos días, tan cargados de fe y de comunión eclesial. Esa experiencia, única e incomparable, nos ha permitido comprender en profundidad la belleza de la realidad eclesial, que es un reflejo del esplendor de Cristo resucitado: Un día miráremos el hermoso rostro de Cristo resucitado».
Terminado su discurso el Papa saludó uno por uno a todos los cardenales presentes en la Sala Clementina.

HABEMUS PAPAM





Annuntio vobis gaudium magnum;
habemus Papam:
Eminentissimum ac Reverendissimum Dominum,
Dominum Georgium Marium
Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem Bergoglio
qui sibi nomen imposuit Franciscum

Felicitaciones al Santo Padre

Bendición Urbi et Orbi: 
Hermanos y hermanas, buenas tardes.
Sabéis que el deber del cónclave era dar un Obispo a Roma. Parece que mis hermanos Cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo..., pero aquí estamos. Os agradezco la acogida. La comunidad diocesana de Roma tiene a su Obispo. Gracias. Y ante todo, quisiera rezar por nuestro Obispo emérito, Benedicto XVI. Oremos todos juntos por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo proteja.
(Padre nuestro. Ave María. Gloria al Padre).
Y ahora, comenzamos este camino: Obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad. Deseo que este camino de Iglesia, que hoy comenzamos y en el cual me ayudará mi Cardenal Vicario, aquí presente, sea fructífero para la evangelización de esta ciudad tan hermosa. Y ahora quisiera dar la Bendición, pero antes, antes, os pido un favor: antes que el Obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis para el que Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la Bendición para su Obispo. Hagamos en silencio esta oración de vosotros por mí....
Ahora daré la Bendición a vosotros y a todo el mundo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
(Bendición).
Hermanos y hermanas, os dejo. Muchas gracias por vuestra acogida. Rezad por mí y hasta pronto. Nos veremos pronto. Mañana quisiera ir a rezar a la Virgen, para que proteja a toda Roma. Buenas noches y que descanséis.

Fumata Blanca: 13.3.13  a las 19.07 h.

miércoles, 13 de marzo de 2013

CÓNCLAVE SUCESOR BENEDICTO XVI.RECEMOS

Ayer, Primera Votación, Fumata Negra.
Recemos con toda la Iglesia al Espíritu Santo, para que los Señores Cardenales decidan con Su Inspiración, la elección del Papa que la Iglesia necesita y así se cumpla la Voluntad de Dios, que nos Cuida y nos Bendice siempre, aún en los momentos difíciles.Amén.
Recemos.
  

VENI CREATOR

Veni, Creator Spiritus
mentes tuorum visita
Imple superna gratia quae
tu creasti pectora.



Qui diceris Paraclitus,
altissimi donum Dei,
fons vivus, ignis, caritas,
et spiritalis unctio.



Tu septiformis munere,
paternae digitus dexterae,
tu rite promissum Patris,
sermone ditans guttura.



Accende lumen sensibus,
infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis,
virtute firmans perpeti.



Hostem repellas longius,
pacemque dones protinus,
ductore sic te praevio,
vitemus omne noxium.



Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium,
teque utriusque Spiritum
credamus omni tempore.



Deo Patri sit gloria,
et Filio qui a mortuis
surrexit, ac Paraclito,
in saeculorum saecula.



Amen.

                         

Madre Teresa Rezando

                        
ESPAÑOL

Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.

Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.

Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.

Amén.

  • El himno Veni Creator Spiritus invoca la presencia del Espíritu Santo. Se reza o canta en latín desde hace doce siglos de manera solemne, especialmente en la celebración litúrgica de la fiesta de Pentecostés, así como al principio del cónclave cuando los cardenales eligen al nuevo papa, durante la consagración de obispos, la ordenación de presbíteros, la confirmación, la dedicación de templos y la celebración de sínodos y concilios.

martes, 12 de marzo de 2013

HOY COMIENZA EL CÓNCLAVE



ELECCIÓN DEL SUCESOR DEL PAPA BENEDICTO XVI.  RECEMOS

Señor, que en estos momentos, Tu Iglesia afligida y dolorida, necesita un Pastor firme y valiente, que la cuide,  la sostenga, la purifique, y aleje de ella los elementos que intentan destruirla, escucha nuestras oraciones , desde todos los puntos del mundo, para que los Señores Cardenales cumplan Tu Voluntad, para que la elección del nuevo Papa sea lo que más conviene a este pueblo desorientado.
Humildemente invocamos al Espíritu Santo, para que acompañe fielmente a los Electores en su decisión, que será la Tuya. 
Amén





VENI CREATOR

Ven, Espíritu Creador, 
visita las mentes de los tuyos; 
llena de la gracia divina 
los corazones que tú has creado.

Tú, llamado el Consolador,
Don del Dios Altísimo; 
Fuente viva, Fuego, Caridad 
y espiritual Unción.
Tú, con tus siete dones,
eres Fuerza de la diestra de Dios. 
Tú, el prometido por el Padre. 
Tú pones en nuestros labios tu Palabra.
Enciende tu luz en nuestras mentes,
infunde tu amor en nuestros corazones, 
y, a la debilidad de nuestra carne, 
vigorízala con redoblada fuerza.
Al enemigo ahuyéntalo lejos,
danos la paz cuanto antes; 
yendo tú delante como guía, 
sortearemos los peligros.
Que por ti conozcamos al Padre,
conozcamos igualmente al Hijo 
y en ti, Espíritu de ambos, 
creamos en todo tiempo.
Gloria al Padre por siempre,
gloria al Hijo, resucitado 
de entre los muertos, y al 
Paráclito por los siglos y siglos. 
Amén.