SAN AGUSTIN

¿Cómo aprender Humildad? ¡Sólo con humillaciones!
(Beata Teresa de Calcuta)

...Llenaos primero vosotros mismos; sólo así podréis dar a los demás. (San Agustín)

Dios no pretende de mí que tenga éxito. Sólo me exige que le sea fiel.
(Beata Teresa de Calcuta)

GOTA

... lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
(Beata Teresa de Calcuta)

Contento, Señor, Contento (San Alberto Hurtado)

...y ESO ES LA SANTIDAD, DEJAR QUE EL SEÑOR ESCRIBA NUESTRA HISTORIA... (Papa Francisco)

«No ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera...».
(Santa Ángela de la Cruz)

Reconoce cristiano, tu dignidad, que el Hijo de Dios se vino del Cielo, por salvar tu alma. (San León Magno)

sábado, 22 de septiembre de 2012

ANIMA CHRISTI




Alma de Cristo

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
                                   Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

MADRE TERESA ,CARTA DE SAN PABLO A LOS CORINTIOS... Y A TODOS NOSOTROS


Hoy la lectura de la Carta de San Pablo, sobre la Caridad, me hace recordar a Madre Teresa, personificación de la Caridad en estos tiempos tan difíciles  y como consecuencia las palabras de Jesús, "Tengo sed", desde la Cruz, no cesan de llamarnos a servirle.
Meditemos ambas lecturas, y así podremos facilitar que llegue a nosotros  lo que Nuestro Señor nos pide, para cumplir su Voluntad de Amor.
BEATA TERESA DE CALCUTA

Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Pablo
 a los Cristianos de Corinto.  1Cor 12, 31-13, 13
Hermanos: Aspiren a los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía. 
Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 
Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.
 Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo para hacer alarde, si no tengo amor, no me sirve para nada. 
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 
El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor no pasará jamás.
 Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.
 Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.
 En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor.
Palabra de Dios.

Tengo Sed de Ti

"Mira que estoy a la puerta y llamo..."
(Apocalipsis 3, 20)

 

Jesus Crucified

Es verdad. Estoy a la puerta de tu corazón, de día y de noche. Aún cuando no estás escuchando, aún cuando dudes que pudiera ser yo, ahí estoy: esperando la más pequeña señal de respuesta, hasta la más pequeña sugerencia de invitación que Me permita entrar.
Y quiero que sepas que cada vez que me invitas. Yo vengo siempre, sin falta. Vengo en silencio e invisible, pero con un poder y un amor infinitos, trayendo los muchos dones de Mí Espíritu. Vengo con Mi misericordia, con Mi deseo de perdonarte y de sanarte, con un amor hacia ti que va más allá de tu comprensión. Un amor en cada detalle, tan grande como el amor que he recibido de Mi Padre ("Yo los he amado a ustedes como el Padre me ama a mí..." (Jn 15,10). Vengo deseando consolarte y darte fuerza, levantarte y vendar todas tus heridas. Te traigo Mi luz, para disipar tu oscuridad y todas tus dudas. Vengo con Mi poder, que me permite cargarte a ti: con Mi gracia, para tocar tu corazón y transformar tu vida. Vengo con Mi paz, para tranquilizar tu alma.
Te conozco como la palma de mi mano, sé todo acerca de ti, hasta los cabellos de tu cabeza he contado. No hay nada en tu vida que no tenga importancia para mí. Te he seguido a través de los años y siempre te he amado, hasta en tus extravíos. Conozco cada uno de tus problemas. Conozco tus necesidades y tus preocupaciones y, si, conozco todos tus pecados. Pero te digo de nuevo que Te amo, no por lo que has hecho o dejado de hacer, Te amo por tí, por la belleza y la dignidad que mi Padre te dio al crearte a Su propia imagen. Es una dignidad que muchas veces has olvidado, una belleza que has empañado por el pecado. Pero te amo como eres y he derramado Mi Sangre para rescatarte. Si sólo me lo pides con fe, Mi gracia tocará todo lo que necesita ser cambiado en tu vida: Yo te daré la fuerza para librarte del pecado y de todo su poder destructor.
Sé lo que hay en tu corazón, conozco tu soledad y todas tus heridas, los rechazos, los juicios, las humillaciones, Yo lo sobrellevé todo antes que tú. Y todo lo sobrellevé por tí, para que pudieras compartir Mi fuerza y Mi victoria. Conozco, sobre todo, tu necesidad de amor, sé que tan sediento estás de amor y de ternura. Pero cuántas veces has deseado satisfacer tu sed en vano, buscando ese amor con egoísmo, tratando de llenar el vacío dentro de tí con placeres pasajeros, con el vacío aún mayor del pecado. ¿Tienes sed de amor?
"Vengan a Mí todos los que tengan sed..." (Jn 7, 37). Yo te saciaré y te llenaré. ¿Tienes sed de ser amado?, te amo más de lo que te puedes imaginar.... hasta el punto de morir en la cruz por tí.
TENGO SED DE TI. Si, esa es la única manera en que apenas puedo empezar a describir mi amor. TENGO SED DE TI. Tengo sed de amarte y de que tú me ames. Tan precioso eres para mí que TENGO SED DE TI. Ven a Mí y llenaré tu corazón y sanaré tus heridas. Te haré una nueva creación y te daré la paz aún en tus pruebas. TENGO SED DE TI. Nunca debes dudar de Mi Misericordia, de mi deseo de perdonarte, de Mi anhelo por bendecirte y vivir Mi vida en tí, y de que te acepto sin importar lo que hayas hecho. TENGO SED DE TI. Si te sientes de poco valor a los ojos del mundo, no importa. No hay nadie que me interese más en todo el mundo que tú. TENGO SED DE TI. Ábrete a Mí, ven a Mí, ten sed de Mí, dame tu vida. Yo te probaré qué tan valioso eres para Mi Corazón.
¿No te das cuenta de que Mi Padre ya tiene un plan perfecto para transformar tu vida a partir de este momento? Confía en Mí. Pídeme todos los días que entre y que me encargue de tu vida y lo haré. Te prometo ante Mi Padre en el Cielo que haré milagros en tu vida. ¿Por qué haría Yo esto? PORQUE TENGO SED DE TI. Lo único que te pido es que te confíes completamente a Mí. Yo haré todo lo demás.
Desde ahora, ya veo el lugar que Mi Padre te ha preparado en Mi Reino. Recuerda que eres peregrino en esta vida viajando a casa. El pecado nunca te puede satisfacer ni traerte la paz que anhelas. Todo lo que has buscado fuera de Mí sólo te ha dejado más vacío, así que no te ates a las cosas de este mundo; pero, sobre todo, no te alejes de Mí cuando caigas. Ven a mí sin tardanza porque cuando me das tus pecados, me das la alegría de ser tu Salvador. No hay nada que yo no pueda perdonar y sanar, así que ven ahora y descarga tu alma.
No importa cuánto hayas andado sin rumbo, no importa cuántas veces me hayas olvidado, no importa cuántas cruces lleves en esta vida, hay algo que quiero que siempre recuerdes y que nunca cambiará. TENGO SED DE TI, tal y como eres...No tienes que cambiar para creer en Mi Amor, ya que será tu confianza en ese Amor la que te hará cambiar. Tú te olvidas de Mí y, sin embargo. Yo te busco a cada momento del día y estoy ante las puertas de tu corazón, llamando. ¿Encuentras esto difícil de creer? Entonces, mira la Cruz, mira Mi Corazón que fue traspasado por tí. ¿No has comprendido Mi Cruz?, entonces escucha de nuevo las palabras que dijo en ella, te dicen claramente por qué Yo soporté todo esto por ti: ".... TENGO SED" (Jn 19, 28). Sí, TENGO SED DE TI. Como el resto del salmo que Yo estaba rezando dice de Mi:
"... esperé compasión inútilmente, esperé alguien que me consolara y no le hallé." (Salmo 69:20). Toda tu vida he estado deseando tu amor. Nunca he cesado de buscarlo y de anhelar que me correspondas. Tú has probado muchas cosas en tu afán por ser feliz. ¿Por qué no intentas abrirme tu corazón, ahora mismo, abrirlo más de lo que lo has hecho antes?
Cuando finalmente abras las puertas de tu corazón y finalmente te acerques lo suficiente entonces Me oirás decir una y otra vez, no en meras palabras humanas sino en espíritu: "no importa qué es lo que hayas hecho, te amo por ti mismo. Ven a Mí con tu miseria y tus pecados, con tus problemas y necesidades, y con todo tu deseo de ser amado. Estoy a la puerta de tu corazón y llamo... ábreme, porque TENGO SED DE TI...."
 

Jesús es Dios, por lo tanto Su Amor y Su Sed son infinitos. El, Creador del universo, pidió el amor de sus criaturas. Tiene sed de nuestro amor.... Estas palabras:
"Tengo sed"
¿Tienen un eco en nuestra alma?"
Madre Teresa de Calcuta





lunes, 17 de septiembre de 2012

LA HUMILDAD DEL CENTURIÓN


LA HUMILDAD DEL CENTURIÓN:
 NON SUM DIGNUS

El Evangelio de hoy, nos muestra la humildad del Centurión ante la necesidad de rogar a Jesús, por su servidor.
Es impresionante como se convierte en otro servidor que quiere servir a su siervo. Y no duda ni un  momento.Pero no se dirige a Jesús, no cree merecerlo, piensa que ese honor no puede ser para él, perteneciente a las fuerzas romanas de ocupación.
 Ante tanta delicadeza hacia el Señor, finaliza no sintiéndose digno de que Jesús entre en su casa y con una Fe admirable, reconocida expresamente por Jesús, consigue la salvación de su siervo, pidiendole ayuda  a través de los demás.
Podíamos ver aquí lo que puede también significar el Poder de la Oración de unos por otros y la sensibilidad de Jesús ante los que sinceramente se acercan a Él.

No es de extrañar por tanto, que este pasaje evangélico, haya sido escogido para saludar al Señor en la Santa Misa, antes de recibirlo, y ciertamente conmueve lo que decimos: "SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA, PERO UNA PALABRA TUYA BASTARÁ PARA SANARME"

DÓMINE, NON SUM DIGNUS...

 Reconocemos así lo poco que somos ante Él y rogamos a la vez, que nos  Ayude a superar nuestras faltas, pidiendo perdón por nuestros pecados,
"Señor, entre en mi Casa, participa en mi vida, perdóname... yo solo quiero servirte y cumplir Tu Voluntad".

Y por todo esto decidí que el mejor título para este Blog, era  "Non sum dignus", principalmente pensando en no olvidar la actitud del Centurión.
Ahora, leamos y meditemos este Pasaje Evangélico.
EL CENTURIÓN

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas.  Lc 7, 1-10
Jesús entró en Cafarnaúm. Había allí un centurión que tenía un sirviente enfermo, a punto de morir, al que estimaba mucho. Como había oído hablar de Jesús, envió a unos ancianos judíos para rogarle que viniera a sanar a su servidor. Cuando estuvieron cerca de Jesús, le suplicaron con insistencia, diciéndole: "Él merece que le hagas este favor, porque ama a nuestra nación y nos ha construido la sinagoga". Jesús fue con ellos, y cuando ya estaba cerca de la casa, el centurión le mandó decir por unos amigos: "Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres en mi casa; por eso no me consideré digno de ir a verte personalmente. Basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque yo -que no soy más que un oficial subalterno, pero tengo soldados a mis órdenes- cuando digo a uno: 'Ve', él va; y a otro: 'Ven', él viene; y cuando digo a mi sirviente: '¡Tienes que hacer esto!', él lo hace". Al oír estas palabras, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la multitud que lo seguía, dijo: "Yo les aseguro que ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe". Cuando los enviados regresaron a la casa, encontraron al sirviente completamente sano.
Palabra del Señor.
Comentario
Nadie queda excluido de la Gracia de Dios. Aún quien aparece como enemigo del pueblo, un representante del poder opresor y dominante. El corazón humano tiene caminos que Dios mismo va señalando. No excluyamos nosotros a quienes Dios quiere incluir.

domingo, 16 de septiembre de 2012

UNA FE SIN OBRAS ES UNA FE MUERTA.DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO.RECEMOS

El buen pastor 
(De la oración de la mañana)
El Cordero será su pastor,
y los conducirá hacia fuentes
de aguas vivas. (Ap 7,17)


El Buen Pastor

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.


Oración
Oh Dios, creador y dueño de todas las cosas, míranos y, para que sintamos el efecto de tu amor, concédenos servirte de todo corazón.

" Los jóvenes consagrados este Domingo del Buen Pastor “no son diferentes de los demás jóvenes, sino que han sido tocados profundamente por la belleza del amor de Dios, y no han podido evitar de responder con toda su vida”. A quienes se cuestionan sobre el modo en que han encontrado el amor de Dios, el Santo Padre a dado respuesta expresando que “lo han encontrado en Jesucristo: en su Evangelio, en la Eucaristía y en la comunidad de la Iglesia. En la Iglesia se descubre que la vida de cada hombre es una historia de amor”. Un momento particularmente estimulante en la búsqueda vocacional fue aportado por el Santo Padre cuando en su alocución previa al rezo del Regina Caeli, citó las palabras de San Agustín: “¡Tarde te amé, Oh Belleza siempre antigua, siempre nueva! ¡Tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera… Tú estabas conmigo mas yo no lo estaba contigo… Me llamaste y clamaste y quebrantaste mi sordera”.
       Benedicto XVI. Domingo del Buen Pastor.Año 2011


DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

En la PrimEra Lectura, Isaías (Is 50,5,9a) "expresa la confianza de alguien que sabe, desde el fondo de su corazón, que Dios nunca lo abandonará. Nada de lo que ocurre es indiferente al Señor, que defiende a quien se encuentra humillado"

En la Segunda  Lectura de hoy (Sant 2, 14-18), el Apóstol Santiago nos recuerda la virtud de la Fe. Una Fe sin obras es una Fe muerta, al igual que las obras, explican la Fe que tenemos.
"No se puede confesar la Fe si no hay una atención a los más pobres. El cuidado del hermano es el modo en que se expresa la coherencia con lo que se cree. Es la continuidad del camino vivido por Jesús, y por el cual entregó su vida, tal como se muestra en el evangelio de este domingo."

En el Evangelio de San Marcos (Mc 8,27-35), Jesús habla claramente, no deja lugar a la duda, Él es el Mesías y el que quiera seguirle, niéguese a sí  mismo, tome su cruz y Le siga.


sábado, 15 de septiembre de 2012

MATER DOLOROSA, ORA PRO NOBIS



Nuestra Señora, 
la Virgen de los Dolores

Ntra.Sra. de los Dolores
Iglesia San Agustín- Málaga
Después de la Celebración de la Exaltación de la Cruz de Cristo,
la Iglesia recuerda a la Madre del Crucificado

 
Interior Iglesia San Agustín
Málaga


La Madre piadosa estaba
junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía;
cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.
¡Oh cuán triste y cuán aflicta
se vió la Madre bendita,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.
Y, ¿cuál hombre no llorará,
si a la Madre contemplara
de Cristo, en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?
Por los pecados del mundo,
vió a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado, 
que rindió desamparado 
el espíritu a su Padre. 
¡Oh dulce fuente de amor! 
hazme sentir tu dolor para que llore contigo. 
Y que, por mi Cristo amado, 
mi corazón abrasado más viva en él que conmigo. 
Y, porque a amarle me anime, 
en mi corazón imprime las llagas que tuvo en sí. 
Y de tu Hijo, Señora, 
divide conmigo ahora
 las que padeció por mí. 

Hazme contigo llorar
y de veras lastimar de sus penas mientras vivo;
 porque acompañar deseo en la cruz, 
donde le veo, tu corazón compasivo.
 ¡Virgen de vírgenes santas! 
Llore yo con ansias tantas 
que el llanto tan dulce me sea; 
porque su pasión y muerte tenga en mi alma, 
de suerte que siempre sus penas vea. 
Haz que su cruz me enamore 
y que en ella viva y more
 de mi fe y amor indicio; 
porque me inflame y encienda, 
y contigo me defienda en el día del juicio. 
Haz que me ampare la muerte de Cristo, 
cuando en tan fuerte trance vida y alma estén; 
porque, cuando quede en calmante de amor! hazme sentir tu dolor para que llore contigo.
 Y que, por mi Cristo amado, 
mi corazón abrasado 
más viva en él que conmigo. 
Y, porque a amarle me anime, 
en mi corazón imprime las llagas que tuvo en sí. 
Y de tu Hijo, Señora, 
divide conmigo ahora las que padeció por mí. 
Hazme contigo llorar 
y de veras lastimar de sus penas mientras vivo; 
porque acompañar deseo en la cruz, donde le veo, 
tu corazón compasivo.
 ¡Virgen de vírgenes santas!
 Llore yo con ansias tantas 
que el llanto tan dulce me sea;
 porque su pasión y muerte tenga en mi alma, 
de suerte que siempre sus penas vea. 
Haz que su cruz me enamore 
y que en ella viva y more de mi fe y amor indicio; porque me inflame y encienda,
 y contigo me defienda en el día del juicio. 
Haz que me ampare la muerte de Cristo,
 cuando en tan fuerte trance vida y alma estén; porque, cuando quede en calma,
el cuerpo vaya mi alma
a su eterna gloria .Amén



          



















                        

           


















































viernes, 14 de septiembre de 2012

FIESTA: EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ


Tu Cruz adoramos, Señor, 
y tu Santa Resurrección alabamos y glorificamos, 
por el madero ha venido la alegría al mundo entero.

La Santa Cruz
En la cruz está la vida y el consuelo 
y ella sola es el camino para el cielo. 
En la cruz está el Señor de cielo y tierra, 
y el gozar de mucha paz, aunque haya guerra; 
todos los males destierra en este suelo, 
y ella sola es el camino para el cielo. 

Es una oliva preciosa la santa cruz, 
que, con su aceite nos unta y nos da luz. 
Hermano, toma la cruz, con gran consuelo, 
que ella sola es el camino para el cielo.
 El alma que a Dios está toda rendida, 
y muy de veras del mundo desasida, 
la cruz le es árbol de vida y de consuelo,
 y un camino deleitoso para el cielo. 

Después que se puso en cruz el Salvador, 
en la cruz está la gloria y el amor, 
y en el padecer dolor vida y consuelo, 
y el camino más seguro para el cielo.
Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén



Oración a Beata Madre Teresa de Calcuta:

Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;
Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;
Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.

Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.

-Madre Teresa de Calcuta M.C.

jueves, 13 de septiembre de 2012

AL SERVICIO DE LOS DEMÁS, SIEMPRE


Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 27-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que
os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian.

Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. 

A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen.
Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo.

¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos.

Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante.

La medida que uséis, la usarán con vosotros.»

Palabra del Señor.